domingo, 7 de abril de 2013

La cabra siempre tira al monte

Una de las noticias de este fin de semana ha sido el escrache a las puertas de la residencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

Entre los 'escracheadores' (si se admite el palabro) estaba nada menos que Jorge Verstrynge, ex-secretario general de de Alianza Popular entre 1979 y 1986, candidato a la alcaldía de Madrid en 1983 (arrasado por Tierno Galván), que dimitió en 1986 y que, desde entonces, ha ido derivando hacia posiciones ¿izquierdistas? que pasan por el PSOE, las simpatías por el extinto PSUC (los comunistas catalanes partidarios de la invasión rusa de Afganistan, conocidos entonces como 'los afganos'), la asesoría de personajes como Hugo Chávez y su reciente implicación con el movimiento escrache. ¡Vaya carrerón!

Jorge Verstrynge con Fraga
Mi difunto abuelo, nacido con el siglo XX, que conoció totalitarismos como el fascismo (en sus distintas versiones) y el comunismos (también en sus distintas versiones y evoluciones) solía comprender que una persona que de joven era de izquierdas, a medida que maduraba, se fuera volviendo más conservador. Pero recelaba de personajes como Jorge Verstrynge, que empiezan en la expresión más radical y menos democrática de la derecha; y que van madurando hacia posiciones de extrema izquierda, en una deriva no menos antidemocrática. Me solía poner como ejemplo algún batasuno local, de quien él, por sus edad y sus vivencias, conocía su implicación con la dictadura franquista.

En una entrevista reciente, Verstrynge confesaba: '... los azares de la vida me hacen evolucionar desde el fascismo, primero, hacia el nacional-comunismo, que nunca he abandonado, que permanece'. ¿A qué os suena?.

A mí me suena a frases como la que da título a este post o a otros similares como: 'Dios los cría y ellos se juntan', que dedico a Jorge Verstringe y Ada Colau.


jueves, 4 de abril de 2013

¿Cuándo se torcieron las cosas?: Tres hipótesis


El 13 de febrero, publicaba en este blog el post ¡Basta ya!, inspirado en un artículo publicado en El País por Luis Garicano. Este mismo autor, en el blog Nada es gratis, publica hoy un post que titula: ¿Cuándo se torcieron las cosas?: Tres hipótesis, que arranca con la imputación de la Infanta Cristina, cuya lectura os recomiendo.

Lo que me ha llamado especialmente la atención de ese post es que, en su tercera hipótesis, va a buscar el origen de los problemas que nos asolan en la organización de España que sale del Tratado de Utretch, al que me refería, muy de pasada, en mi último post, al hablaros de uno de los libros que he leído esta Semana Santa: 'Donde se alzan los tronos'. Decía en ese post que más de una situación de las que se recoge en la novela, nos resulta familiar trescientos años después.

Luis Garicano
Sostiene Luis Garicano, en esa tercera hipótesis, que fueron los decretos de Nueva Planta firmados por el Rey Felipe V entre 1707 y 1715, los que acabaron con su estructura federal e impusieron un estado centralizado, resolviendo en falso el problema regional/nacional de España. 

Por cierto que Felipe V fue el rey que inauguró la dinastí­a de los Borbones. Hablando de esta dinastía y siempre en palabras de Luis Garicano: 'sin duda no han sido buenos para España (varios de ellos podrían ser finalistas en el concurso al peor gobernante universal de la historia, poniendo en apuros incluso a gente tan cualificado en esto del mal gobierno como Mugabe)'.

Y no es descabellado pensar que de aquellos polvos, vengan estos lodos.

'Un paso en falso se hace deplorar toda la vida' (Proverbio Chino)

martes, 2 de abril de 2013

Donde se alzan los tronos

Para los amantes de la lectura, pasar en casa esta Semana Santa tan desapacible es un mal menor si tenemos la suerte de dar con un buen libro.

Teniendo como fondo la Guerra de Sucesión Española, que se libró entre 1701 y 1715, a la muerte de Carlos II 'el hechizado', último rey de la casa De Habsburgo, Ángeles Caso construye una novela histórica francamente amena: Donde se alzan los tronos, por la que desfilan, reyes, papas, cardenales y nobles de toda condición.

Subtitulada 'La historia de una mujer que quiso ser rey', gira alrededor de un personaje absolutamente novelesco: Maria-Anne (Mariana) de Tremouille quien, como dice en la solapa del libro, 'con su taimada inteligencia tejerá los hilos del poder de una España asolada por la guerra de Sucesión'.

Además del ritmo narrativo, casi periodístico, destacan las descripciones y las comparaciones entre la sofisticada y colorista vida palaciega de la corte de Luis XIV, el Rey Sol, abuelo del duque de Anjou, que será el futuro Felipe V, primer rey borbón de España, y la sombría, intrigante, zafia y maloliente  corte española, que no ve con buenos ojos un rey 'afrancesado', que prescinde de ellos, los Grandes de España, y se rodea de consejeros y ministros procedentes de Francia.

Es una parte de la historia de España de la que apenas nos hablaron en nuestra época de estudiantes; quizá porque recoge un episodio poco glorioso, uno más, que llevó a la pérdida, en el tratado de Utrech -firmado entre los franceses y los ingleses, a espaldas de los españoles- de los Países Bajos (Bélgica), Nápoles, Sicilia, Cerdeña, el ducado de Milán, Gibraltar, Menorca, etc. 

Y puede que más de una situación de las que se recoge en la novela, nos resulte familiar, trescientos años después.

Para quienes gusten de la novela histórica y de una trama en torno a la erótica del poder, es una elección acertada.

'El hombre que puede, es rey' (Thomas Carlyle)




lunes, 1 de abril de 2013

Parece difícil, ¡pero no lo es!

Este es el título de un libro escrito por el televisivo Ángel Llácer, que lleva por subtítulo Saca lo mejor de ti y alcanza tu éxito.

A lo largo de 130 páginas, propone una receta para que cada uno de nosotros saque lo mejor de sí mismo. Esa receta tiene 6 ingredientes:
  • Coherencia
  • Trabajo
  • Talento
  • Personalidad
  • Empatía
  • Diversión
Que va desgranando y combinando con vivencias, anécdotas y preguntas, un montón de preguntas, para que nos las hagamos a nosotros mismos; y para que busquemos nuestras respuestas.

En la contraportada del libro se dice que 'únicamente pretende poner sobre la mesa una serie de reflexiones para que el lector pase un buen rato'. En mi caso, lo ha conseguido, porque, además, me reconozco en una visión positiva de la vida, en trabajar duro, en querernos desde la aceptación de lo que somos, en asumir la responsabilidad de nuestras propias decisiones, en sacar lo mejor de nosotros, en saber reírnos, empezando por nosotros mismos, en respetar a los demás y en no aceptar la falta de respeto hacia nosotros, y en evitar a las personas tóxicas que pululan a nuestro alrededor.

Aunque no la cita en el libro, me ha recordado una frase del actor americano Bill Cosby, que he utilizado frecuentemente con los equipos con los que he trabajado: 'No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar contentar a todo el mundo'