Las tardes del sábado 11 y del domingo 12 de julio he seguido por streaming el Campeonato de España Sub 23, que se ha celebrado el Cáceres.
Tenía especial interés en el salto con pértiga masculino, del que hablaré en el siguiente post, en la carrera de 3.000 metros obstáculos masculinos, de la que hablamos ayer, y en las carreras de 1.500 metros, por aquello de mi querencia al medio-fondo y por la presencia del sanjuandarra Ander Aramendi, en quien tenía depositadas altas expectativas. Venía de correr el 4 de julio en Ordizia en 3:40.45.
En las semifinales, celebradas el sábado, Ander Aramendi fue segundo en la segunda, corriendo muy cómodo, sin disputar la victoria a Pedro Viciosa, con 3:56.87.
En la primera, que ganó Ronaldo Olivo con 3:59.61, el navarro Aiert Mendioroz, que tiene una mejor marca de 3:49.31, fue noveno con 4:04.38.
En la tercera, Unax Armendariz (Tolosa C.F., 11-02-2006) salió tirando del grupo, pasando por los 400 metros en 1:02 y por los 800 en 2:06. Acabó octavo con 3:54.66. Tiene una mejor marca de 3:52.57.
En la final, ayer a las 20:00, estaban 6 atletas del 2006, entre los que estaba Ander Aramendi y otros 6 del 2004, entre ellos el ganador Ronaldo Olivo, un atleta que viene del 800 y que arrasó a sus rivales en una carrera táctica y muy lenta, con pasos de 1:13 por los 400 metros y 2:25 por los 800. Si tenemos en cuenta que ganó con 4:02.58, calculo que corrió el último 800 en 1:57 y los últimos 300 metros en 40".
Ander Aramendi, acostumbrado a ritmos más altos y constantes, estuvo toda la carrera en medio del pelotón, haciendo muchos metros por la calle 2 y acabando séptimo con 4:04.31.
Era una final muy abierta. La mejor marca del año la tenía Mario Palencia (3:39.47), tercero al final. Y la peor, Rubén Egea (3:42.15), que acabó noveno.
Este fue el resultado:
¿Qué habría pasado si se hubiera corrido de verdad? Puede que las medallas estuvieran muy caras, a la vez que creo que Ander Aramendi hubiera corrido más cómodo y -¿por qué no?- habría roto esa barrera de 3:40, que puede caer en cualquier momento. En todo caso, tiene solo 20 años y seguro que lo hará mejor los próximos años.
A mí no me gustan estas carreras. Esa final no fue un 1.500, sino un 800 lanzado. A riesgo de incomodar a más de uno, sería partidario de que en las carreras de fondo y medio-fondo, para optar a las medallas, habría que hacer unas marcas mínimas a unos ritmos lógicos. Y correr más de 800 metros, en un 1.500, en una final del Campeonato de España Sub 23, por encima de 3:00/km, me parece un dislate.
La final femenina, con dos atletas gipuzkoanas, también salió lenta, pero no tanto, con pasos de 1:15 por los 400 metros y de 2:29 por los 800.
Ganó Maria Viciosa con 4:24.49, cuando tiene una mejor marca de 4:08.69 y era clara favorita.
Ane Martín Del Campo (Tolosa C.F.), que tiene una mejor marca de 4:23.20 y fue en el grupo de cabeza las primeras vueltas, cedió al final y acabó sexta con 4:30.23.
Nora Zubillaga (Real Sociedad), que tiene una mejor marca de 4:25.28, acabó novena con 4:33.35.
Así quedó la carrera: