domingo, 21 de abril de 2013

Muerte blanca

Volvemos a los libros. Volvemos a la novela. A primeros de  mes os hablaba de Donde se alzan los tronos, novela histórica de Ángeles Caso.

Lo siguiente que he leído - en este caso en versión e-book- es Muerte blanca de la escritora noruega Unni Lindell, que puede encuadrarse, tanto por la autora, como por la temática, en el género de la novela negra escandinava. La elegí siguiendo las recomendaciones de Javier Elzo, en su columna de los sábados en DV, cuando proponía lecturas para Semana Santa. Necesitaba algo ligero y dinámico y pensé que nada mejor que una buena novela negra... aunque sea escandinava.

Son 399 páginas que te atrapan desde la primera línea, protagonizadas por una policía poco convencional, que, por momentos, recuerda a la inolvidable y celebérrima Lisbeth Salander de la trilogía Millenium, del fallecido Stieg Larsson.

La misteriosa muerte de un bebé, sucedida 16 años atrás, desemboca en el asesinato del director de la policía judicial, un hombre intachable... con un influyente amigo, padre del bebé fallecido, que lleva una doble y hasta múltiple vida, en la que coinciden el empresario con conexiones políticas, pero también con el crimen organizado, el marido infiel...  

Unni Lindell
A partir de ahí, van apareciendo personajes más convencionales y otros marginales, muy próximos a la agente Marian Dahle, una joven atormentada por su pasado,  que utiliza métodos poco ortodoxos para investigar un caso, del que es apartada por su vinculación emocional con el policía asesinado, que fue su mentor.

Su relación con el policía encargado de la investigación, un profesional íntegro, esforzado y respetuoso con las normas, se verá sometida a una dura prueba, toda vez que Marian va por libre, sin hacer a los demás partícipes de sus avances.

El final nos reserva una sorpresa, que tiene mucho que ver con la Navidad y con la nieve.

'Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérala, pues, en todo lugar.' (Lucio Anneo Séneca)

miércoles, 17 de abril de 2013

9 Behobias en una foto

Hoy se abre el plazo de inscripción para la 49 edición de la Behobia-San Sebastián. Y hoy, en su facebook, Juan Carlos Arregui ha colgado esta foto, tomada en Viena. Nueve atletas, que lucen las camisetas de la B-SS que van del 2004 al 2012, perfectamente alineados. ¿Lo teníais preparado?

En su maratón nº 44, en una jornada muy calurosa, Juan Carlos volvió a bajar de las tres horas: 2h:56':09", clasificándose en el puesto 151 entre 6.868 atletas. Chapeau!

En un recorrido llano y muy animado, Nerea, su mujer, hasta ahora espectadora de los 43 maratones precedentes, se estrenó en 4h:09', terminando entera y feliz.

Eneritz Sein acusó el calor y se fue a 3h:25'. La tropa del Donostiarrak, a los que veis en la foto, también sufrió de lo lindo y, en general, se quedaron lejos de sus objetivos... deportivos; aunque seguro que los demás objetivos los cumplieron con creces.



Volviendo a la Behobia, ha sido para muchos de nosotros nuestra primera carrera, la que nos metió en el cuerpo el veneno del running, nuestro primer objetivo y ese lugar al que todos volvemos,  año tras año, una y otra vez.

¿Por qué lo hacemos? Quizá la respuesta la tenga Woody Allen: 'La única manera de ser feliz es que te guste sufrir'.

domingo, 14 de abril de 2013

Leo Harlem, Groucho Marx, los paraísos fiscales y los escraches.

Esta semana, ha asistido, como espectador, a tres actos que me han hecho reflexionar sobre la deriva a la que nos está conduciendo la crisis: desempleo galopante, corrupción, paraísos fiscales, comparecencias de políticos sin turno de preguntas (¡y hasta por una plantalla de plasma!), quiebra del estado del bienestar, desahucios y escraches, a los que nos estamos acostumbrando como nos acostumbramos, hace años, a las barricadas, las quemas de cajeros y actos similares, a los que se aplicaba el eufemismo de kale borroka. 

El miércoles asistí a una conferencia organizada por el Rotary Club, titulada 'La crisis económica y el auge de los fascismos', en torno la crisis de 1929 y el auge del movimiento fascista en Europa, culminado por los nazis, que terminó en la Segunda Guerra Mundial. Nos hizo reflexionar sobre algunos paralelismos que se adivinan con la situación que vivimos actualmente. La conferenciante, cerró la charla con esta frase, que yo creía que era de Bertolt Brecht, pero que corresponde al pastor protestante Martin Niemöller: 'Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar'.

El jueves, disfruté, como los últimos años, del 11º Foro Eurogap Marketing. Un millar escaso de miembros de lo que un amigo mío llama la sociedad instalada, disfrutamos de la ponencia conjunta 'Conexión con el cliente', entre el polifacético y televisivo Luis PiedrahitaPepe Martínez, experto en el ámbito de la investigación de mercados, amenizada con monólogos y hasta con un impactante truco de magia. En un momento de su intervención, Pepe Martínez hizo referencia a uno de los personajes que habitan en nuestra mente: el vividor, y puso como ejemplo a Groucho Marx, del que todos conocemos esta frase: 'Estos con mis principios; si no le gustan, tengo otros'.

El viernes, el plan familiar 'juntos, pero no revueltos' era ver a Leo Harlem en el Kursaal. Como telonero actuó Dani Delacámara, que, para mí, se comió al propio Leo Harlem, quien fue capaz de llenar el auditorio grande del Kursaal en doble sesión, a las 8:00 y a las 10:30 horas. Seguro que los más de tres mil espectadores, con gran mayoría de hombres, también pertenecíamos a la sociedad instalada. ¿Por cuánto tiempo?. ¿Y por qué cito aquí a Leo Harlem?. Porque, para mí, su personaje, es el arquetipo de vividor, en la versión más bizarra/caposa, que nos hizo reír a los donostiarras, metiéndose con los bilbainos... y que cuando vaya a Bilbao, hará reír a los bilbainos a cuenta de los ñonostiarras. ¿Qué tal si empezamos a reírnos de nosotros mismos?

En la prensa de ayer (DV), en su columna de los sábados, Javier Elzo habla de los paraísos fiscales, que podrían entenderse como la máxima aspiración de un vividor. Citando a la directora de Le Monde, Natalie Nougayrède, dice: 'Los paraísos fiscales son una amenaza para la democracia. Minan el estado de derecho con su ocultismo. Son una ganga para todos los defraudadores... Urge reforzar las medidas de control y la corrupción transfronteriza'. Y seguro que no está hablando de Bárcenas ¿eh?; que, en esa liga, sería de tercera división. Como termina Javier Elzo, urge un auténtico rearme ético, donde derribemos de su pedestal del dios del dinero. 

En la prensa de hoy (DV), un habitual: Juan José Álvarez, titula su columna 'Chipre y Europa: crisis de confianza y valores' y pone encima de la mesa el problema de los paraisos fiscales.

Para terminar con Bertolt Brecht, hay un par de frases que nos vienen al pelo: 'Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque.' y 'Las revoluciones se producen en los callejones sin salida.'

Estoy convencido de que muchos de los que protestan por los desahucios y participan en los escraches se sienten cargados de razón, pero están entrando en una dinámica muy peligrosa. Porque si empezamos con los políticos, podemos seguir con los banqueros (o los empleados de banca, que están sufriendo en sus propias carnes los desmanes de sus primeros ejecutivos), los directores de los hospitales, de las ikastolas, de los colegios, de...

Conozco a un gran profesional, al que le encanta la política, y que no milita en ningún partido, que ha sido repetidamente tentado a entrar en alguna lista o a asumir algún cargo relevante. La última vez le vi, me dijo que lo había vuelto a rechazar, 'porque quería bajar en zapatillas a sacar la basura, como todas las noches'.

Si nuestros políticos fueran como ese profesional, los pudiéramos elegir en listas abiertas, dedicaran parte de su tiempo y su agenda a atender y a escuchar a las personas que les han votado; si se pusieran en la piel de las personas que están en el paro, las que no pueden pagar la hipoteca, las que han perdido una beca, las que esperan angustiadas en las listas de espera, tal vez podríamos hacer algo por meter mano a los paraísos fiscales, a esas 'obscenas manifestaciones de ese fraude, que nos hunde un poco más a todos en el fango de la insolidaridad y de la autarquía, del sálvese quien pueda...'; y, tal vez, evitar que esas mismas personas que les han votado se presenten a la puerta de su casa a 'ladrar' (ahora) o a 'morder (¿igual más adelante?), como dice el inquietante Verstrynge





sábado, 13 de abril de 2013

El secreto de sus ojos


Como contaba este último lunes, el pasado sábado por la noche, en la tele, estuve viendo, por segunda vez, El secreto de sus ojos, película argentina ganadora al Óscar a la mejor de habla no inglesa de 2009. Lo cierto es que esta película y su protagonista, Ricardo Darín, me animaron a ver, antes a la tarde, el estreno de Tesis sobre un homicidio, que, aunque presenta una trama con algunas semejanzas (asesinato sádico, oscuros intereses, jueces, abogados... y hasta borrachos), se queda muy lejos de la obra maestra que me pareció El secreto de sus ojos.

Dirigida por Juan José Campanella, descansa en la soberbia interpretación de todos los actores, encabezados por el siempre solvente Ricardo Darín, la deliciosa Soledad Villamil y el soberbio Guillermo Francella, a quien no conocía y que borda el personaje de Pablo Sandoval. Solo por verle a él, merece la pena ver la peli.

Una peli que combina el drama y la comedia, la novela negra y el humor, la historia reciente de Argentina con el thriller, con magníficos diálogos y escenas impactantes, en las que las imágenes, mudas, hablan por sí solas. Una peli en la que lo que se calla es casi más importante que lo que se dice.

Una peli que nos habla del rencor, la crueldad, la injusticia, la envidia, la negligencia y la soberbia, que emponzoñan las relaciones entre las personas; pero también del del amor incondicional, del amor romántico, del amor platónico y de la amistad, gracias a las cuales merece la pena vivir.

Si no las has visto todavía, corre al videoclub o bájatela de internet. Y si ya las has visto, vuelve a verla porque, como dice el crítico Carlos Boyero: 'Estamos en el territorio del gran cine, del clasicismo, de un universo tan rico como complejo, en el que todo tiene sentido, te envuelve, te sugiere, te implica y te conmueve'.

'Los seres humanos vivimos de migajas afectivas' (José Luis Sampedro)

miércoles, 10 de abril de 2013

Suerte en Viena, Juan Carlos

Amsterdam. 16-10-2011: 2h:52':17"

Tenía aparcado este post desde enero, a la espera de que le llegara su oportunidad. Os voy a hablar de uno de nuestros mejores atletas populares. Y digo de los mejores, no solo por sus marcas y sus puestos, que también, sino porque representa lo mejor del espíritu popular y, además, es un gran tipo. Le conocí en los años noventa, en el grupo de los sábados y domingos del Carmelo, germen de lo que hoy es el Donostiarrak, y allí coincidimos unos años, tanto en la cercanía física y horaria, como en nuestro nivel atlético/deportivo, lo que para mí representaba un estímulo especial, al que había que sumar la suerte de correr con un gran chaval (le llevo 11 años de ventaja :-).
Seguro que muchos de vosotros le conocéis. Los muy madrugadores os lo podéis cruzar, casi siempre a oscuras todavía, por el paseo de la Concha, solo o en compañía de otros, y siempre con la sonrisa en la boca. Aunque no se prodiga en la competición, a sus 46 años, ha corrido 43 maratones, 48 medias, 20 Behobias, las 11 Carreras de Primavera del Donostiarrak (trabajando también en la organización), más de un centenar de carreras en otras distancias y hasta 7 triatlones. Pese a tener condiciones para ello, nunca le han llamado la pista ni las competiciones de veteranos. Lo suyo es el asfalto.
 
New York. 6-11-2005. 2h:49':25"
Se estrenó en la Behobia de 1987 y su primera maratón fue la de Donostia, en 1992, bajando de las 4 horas. Desde entonces, sólo ha fallado 4 años: 1994, 1996, 2003 y 2010, hasta completar 17 participaciones, entre ellas la de 2007, en la que, con 41 años, consiguió su mejor marca: 2h:42':22". ¡Ahí queda eso! En la frontera de la cuarentena, consiguió sus mejores marcas: 1h:18' en media maratón y 1h:12' en la Behobia. Por cierto, en los últimos 5 años ha sido la liebre de 1h:20'... sin despeinarse.
Pero donde se motiva especialmente es en el maratón. El puñetero tiene la suerte de no lesionarse nunca y es capaz no ya de correr dos y hasta más al año, sino de asimilar los cuatro meses de entrenamientos previos que exige cada uno de esos maratones: con los madrugones a las 5:45 de la mañana, necesarios para cuadrar una agenda en la que tienen que entrar el trabajo, la familia (está casado y tiene dos hijos en edad escolar), las tareas domésticas (ahora que no nos lee su mujer :-) y un hobby tan curioso como los puzzles. Ha sido dos veces subcampeón de España por parejas y en 2012, con el equipo de España, ganó el concurso más importante a nivel europero: las 24 horas de Hannut, en Bélgica. 
Praga. 8-5-2011. 2h:56':36"

Va para dos años en los que, además, ejerce de coach (algo más que un entrenador, una especie de Pep Guardiola) de un grupo de 6 korrikalaris, con Eneritz Sein a la cabeza. Su objetivo, dice, es disfrutar del entrenamiento. Debe ser tan verdad como los excelentes resultados que están consiguiendo. Estoy convencido de que disfruta mucho más con los éxitos de Eneritz en la Lilatón o el Maratón de Vitoria que con los suyos propios. Ya os digo: ¡un crack! Y un tío muy 'planificao' ¿verdad?
Hablando de planificación, prepara dos maratones al año, uno en primavera y otro en otoño, a los que hay que añadir alguno más que también corre como entrenamiento: aprovechando que queda 'cerca'...: Bilbao (2 veces), Vitoria (3 veces), Madrid (7 veces)...
Donostia. 25.11.2007. 2h:42':22"
Y hablando de aprovechar, gracias a los maratones, ha conseguido conciliar la participación en el maratón con otra de sus aficiones: viajar con su mujer, haciendo escapadas de una semanita corta. Así, ha corrido 3 veces en París (¿o es porque quedaba cerca? :-), 2 en Barcelona, New York, Londres, Berlin, Rotterdam, Amsterdam, Praga, Roma, Marrakech, Fuengirola... Y este próximo domingo, 14 de abril correrá en Viena.
Como novedad, esta vez su mujer, después de 25 años viéndole correr, se estrena en el maratón.
Desde aquí, Juan Carlos, te deseamos, os deseamos, muchísima suerte en Viena y para los amantes de las estadísticas os dejamos unos gráficos curiosos, que demuestran su progresión y su extraordinario nivel.


Los 43 maratones de Juan Carlos Arregui

En Donostia, ver arriba, ha conseguido sus mejores marcas

¿Qué pasará en Viena?



lunes, 8 de abril de 2013

Tesis sobre un homicidio

El sábado tuve sesión doble de Ricardo Darín. Por la tarde, con mi mujer, vi Tesis sobre un homicidio, que se estrena en España, después del éxito alcanzado en Argentina. Por la noche, en la tele, El secreto de sus ojos, de la que hablaré en un próximo post

Buena entrada en la sesión de las cinco de la tarde, en el cine Príncipe, prueba del tirón de ese gran actor, al que descubrimos con El hijo de la novia (2001). 

No os contaré la historia y mucho menos su final, que nos dejó a todos en silencio y pegados al asiento, pensando en el desenlace, que a nadie dejará indiferente.

Lo que quiero compartir con vosotros es el poso que me ha dejado la película, que nos presenta la arrogancia intelectual de un prestigioso profesor de la Facultad de Derecho, que compite con el más brillante de sus alumnos, en un ejercicio de soberbia, que deriva en una obsesión paranoica por la tesis que ha construido respecto de un crimen cometido en el parking de esa Facultad. Y todo vale al servicio de esa tesis, incluso jugar con la vida de los demás.

Decía Miguel Angel que 'los detalles menores son los que definen la perfección, y la perfección no es ningún detalle menor'. Al principio de la peli, el personaje interpretado por Ricardo Darín enfatiza la importancia de los detalles a la hora de aclarar un crimen. Lo que vemos, sin embargo, es que algunos de los detalles que nos va mostrando el director hacen agua más de una vez y más de dos.
Alberto Ammann y Calu Rivero

Es probable que por la trama y por el cartel de Ricardo Darín, que vuelve a bordar su papel, la peli tenga un buen recorrido comercial. Yo he pasado un buen rato, aunque no me han convencido los otros dos actores protagonistas: Alberto Ammann y Calu Rivero.

¡Ah! y por aquello de avivar la polémica, a mí me ha encantado el final.