lunes, 16 de abril de 2018

Medio Maratón de Donostia 2018

¿En qué medida influyó el accidente del camión que traía toda la logística de la carrera, especialmente los avituallamientos, en la participación de la Media Maratón y los 10 km de ayer en Donostia, que provocó un retraso de casi cuarenta minutos en la salida?

Me constan algunas deserciones, como la de Luis Pedro Bedoya, a quien vi ir calentando a la salida y de vuelta a casa, porque ese retraso condicionaba su programación del día.

Lo cierto es que la carrera, aun contando con cifras estimables de participación, no termina de despegar y, si hablamos de atletas clasificados, no llegó a las cifras del año pasado, cuando coincidió con la Media Maratón Azkoitia-Azpeitia. Aquí tenemos los datos de los últimos cinco años:

Año
Media
10 km
2014
1.423
552
2015
1.114
527
2016
1.284
594
2017
1.448
733
2018
1.288
718

En lo estrictamente deportivo, hubo dos carreras. Tres atletas por delante: Gizaw Bekele (1:03:57), el atleta de la Real Sociedad Hassan Oubbadi (1:04:43) y Hicham El Amrani (1:06:16); y cinco minutos más tarde el veterano atleta francés Lionel Petriacq (1:11:20) por delante de los atletas locales. Aquí os dejo la clasificación de los 59 atletas que bajaron de 1:20, que cierra Peio Arriola, que hizo una carrera muy regular. Por dar una referencia, en la Azkoitia-Azpeitia, con 918 clasificados, fueron 85.

P
Atleta
Tiempo
4
Lionel Petriacq
1:11:20
5
Unai Saenz De la Fuente
1:11:43
6
Andoni Gómez
1:12.09
7
Oriol Barbany
1:13:15
8
José Antonio Muro
1:13:18
9
Imanol Larrucea
1:13:22
11
Javier Pérez Moreno
1:14:34
12
Álvaro Calderón
1:14:51
13
Ander Okamika
1:14:55
14
Endika Donnay
1:14:56
15
Víctor Madejón
1:15:05
16
Andrés María Orbea
1:15:32
17
Luis Velez
1:15:34
18
Owen Davies
1:15:41
19
Egoitz Zalakain
1:15:44
20
Ignacio Izquierdo
1:15:45
21
Andoni Saldias
1:15:48
22
Imanol Molinero
1:15:49
23
Raul Moya
1:15:49
24
Iñaki Insausti
1:16:34
25
Iker Manso
1:16:35
26
Ion Mendia
1:16:36
27
Unai Señoran
1:16:37
28
José Rubén Del Río
1:16:42
29
Unai Sainz-Ezquerra
1:16:53
30
Oscar Zalacain
1:17:02
31
Benoit Jules Kuentz
1:17:07
32
Iker Martínez
1:17:22
33
Aitor Azurmendi
1:17:47
34
Guillermo Vahl
1:17:49
35
Ibai Madina
1:17:50
36
Ivan Bengoechea
1:17:53
37
Oscar Tena
1:18:04
38
Asier Hurtado
1:18:12
39
Koldo Ayesta
1:18:24
40
Jon Lanz
1:18:28
41
Mikel Usandizaga
1:18:28
42
Santi Cano
1:18:33
43
Sergio Glaría
1:18:51
44
Jorge Unzueta
1:18:54
45
Alejandro Isasa
1:19:10
46
Asier Cuevas
1:19:18
47
Rafa Cabeza
1:19:23
48
Ivas Blanes
1:19:24
49
Ander Aguirre
1:19:25
50
Josu Diez
1:19:32
51
Ricardo Rodríguez
1:19:36
52
Aritz Leonet
1:19:38
53
José Manuel Rodríguez
1:19:39
54
Angel Quintana
1:19:44
55
Gexan Sors
1:19:45
56
Javier Urbano
1:19:47
57
Iñigo Gajero
1:19:48
58
Angel Diez
1:19:51
59
Peio Arriola
1:19:56

Siguiendo con las referencias, por poner algún ejemplo, Endika Donnay, que salió valiente, venía de hacer 1:10:33 en la Azkoitia-Azpeitia. Álvaro Calderón, en cuya programación estaba el suspendido maratón de Zaragoza, presumo que no corrió al 100%, planteándose la carrera como un test, a la espera de pillar un maratón donde lucir la preparación de este duro invierno. En la segunda mitad, corriendo en solitario,  ganó tres puestos, superando al triatleta Ander Okamika, al citado Endika Donnay y al ¿británico? Owen Davies.

Otro que hizo una carrera muy regular fue Andoni Saldias, que venía de correr en Valencia en 1:15:20. Pinchó en la segunda mitad, pero muy poco, y mejoró algún puesto. Unai Señoran, que iba con el, cedió al final y entró con el segundo grupo del Tolosa, que en la foto lidera Iker Manso.

En cuanto a las chicas, si ponemos el límite en 1:40, dejando aparte a las tres primeras, esta es la relación de las 33 que lo consiguieron:

P
Atleta
Tiempo
3
Dolores Marco
1:21:23
4
Oiana Ortiz
1:27:03
5
Ana Blanco
1:27:13
6
Yaiza Sánchez
1:28:48
7
Mireia Arrillaga
1:29:07
8
Cristina Villalobos
1:29:17
9
Amaia Bernal
1:19:43
10
Ana Cruz
1:30:06
11
Marian Vegas
1:31:10
12
Lide Azkue
1:32:31
13
Nieves Torres
1:32:42
14
Susana Martín
1:32:52
15
Laura Sierro
1:32:56
16
Marta Pla
1:34:20
17
Isabel De la Hera
1:34:49
18
Ainara Alcuaz
1:35:04
19
Nerea Mujika
1:35:24
20
Cristina Ruiz
1:36:14
21
Marina Salaverri
1:36:17
22
Ainhoa Larrauri
1:36:48
23
Iratxe Uribezubia
1:36:59
24
Nagore San José
1:37:19
25
Aloña Ancin
1:37:47
26
Iciar Mugica
1:37:56
27
Mª Carmen Tamayo
1:38:17
28
Beronika Noya
1:38:22
29
Amaia Barrena
1:38:25
30
Sonia Muñoz
1:39:32
31
Naiara Arrue
1:39:36
32
Enara Agote
1:39:40
33
Argiñe Miren Ormaechea
1:39:52

Oiana Ortiz, que venía de hacer la Azkoitia-Azpeitia en 1:25:39, se fue hasta 1:27:03, tras pinchar en la segunda mitad y contar con el apoyo de Romain Purro en el tramo final.

Mejoraron las chicas de Markina sus tiempos de tres semanas antes. Lide Azkue, corriendo a ritmo constante, acabó en 1:32:31, por 1:34:07 de la Azkoitia-Azpeitia. Y Beronika Noya, que pinchó en la segunda vuelta, con 1:38:22, rebajó el 1:39:04 de aquella misma carrera.

A mi modo de ver, el retraso en la salida y el viento perjudicaron más que el calor, que no llegó a comparecer en la medida anunciada. Así se explican, tal vez, carreras como las del ultrafondista Xabier Alonso (1:22:26 = 39:39 + 42:47), un atleta experimentado, que conoce muy bien su cuerpo. O, a otro nivel, la de Óscar Casbas (1:50:52 = 51:39 + 58:13).

Pincharon menos Ana Ruipérez ((1:41:23 = 49:31 + 51:52), Inma Cruz (1:41:39 = 49:23 + 52:16) o Ángela González Cano (1:46:30 = 52:01 + 54:29), mientras que quien corrió como un reloj, a ritmo de 4:57/km, fue Elena Santervas (en la foto) a la que le quedó tiempo de saludar a cada vuelta.

Ningún atleta se metió en el raking all time de Gipuzkoa, que cierran, de momento los 1:11:00 de Alberto Arberas y que ya cuenta con 23 atletas gracias a vuestras aportaciones. Cuando llegue a 25, lo publico de nuevo.

Mañana hablamos de la carrera de 10 km.

domingo, 15 de abril de 2018

¿Relato corto o novela negra?

Sí, ya sé que estaréis esperando que hable de la Media Maratón de Donostia de esta mañana, a la que ha asistido como espectador, de los 10 km de Iurreta, Campeonato de España de 10 km en ruta, o del Campeonato de Euskadi de Clubes . Os pido que esperéis a mañana, porque tanto el cuerpo como alguno de los lectores de este blog -bueno, más bien algunas lectoras- me piden que siga con el post que publiqué ayer y que empezaba así: Tenía un cuerpo al que todo le sentaba bien

Podría ser un relato corto o el comienzo de una novela negra. Ni yo mismo sé lo que es. Ayer, era un recurso para cumplir con mi cita diaria con los pacientes seguidores del blog, para lo que que tiré de las notas y borradores que tengo por ahí, por si algún día me decido a escribir en serio.

Así que vamos hoy con otra protagonista o, tal vez, la otra protagonista. Podría ser otro relato corto o el segundo capítulo de una novela negra. Lo dejo a vuestra elección.

Colgó el teléfono, se encerró en el baño y rompió a llorar. Por si había alguna duda, su jefe le acababa de confirmar que era un machista y un perfecto cabrón. Y un cobarde. Ayer, después de una reunión de casi dos horas, no le dijo ni palabra; y hoy le llamaba desde Madrid para decirle que la Compañía estaba considerando buscar alternativas a una mujer con dos hijos de 5 y 3 años para ocuparse de la Dirección Regional.

Marta era auditora en una multinacional, en la que empezó a trabajar nada más terminar la carrera. Tenaz, perfeccionista, brillante, simpática, vestida siempre con su mejor sonrisa y con una elegancia natural,  en la frontera justa de la seriedad y la sofisticación, había conseguido ser la mejor de su promoción, reclamada ya fuera de las fronteras naturales de su zona, por su capacidad para conseguir llegar mucho más lejos que cualquiera en la búsqueda y contraste de la información.

Desde su etapa escolar, había destacado por su capacidad de planificar todas sus actividades, fueran académicas, deportivas, sociales, sentimentales o de ocio. Con 16 años había puesto el ojo en un chico de 19, por el que suspiraban todas las mujeres de la cuidad, y con 24 años se había casado con él, en la catedral, en una boda que fue portada de la prensa local. Con 25 años tuvo su primer hijo, con 27 el segundo, y con 30 le tocaba hacer realidad su ambición profesional, que no tenía más límites que la cima. Sus hijos ya estaban criados y su marido les podía dedicar todo el tiempo necesario.

Cuando terminó de llorar, se lavó la cara, se secó hasta hacerse daño con la toalla, se volvió a maquillar con el máximo detalle y volvió a su despacho exhibiendo su sonrisa de siempre. 

Sabía que lo que le estaba pasando le podía pasar, simplemente por ser mujer y madre de dos hijos, y también para eso tenía un plan. Si no lo conseguía por lo civil, lo conquistaría por lo militar.

sábado, 14 de abril de 2018

Tenía un cuerpo al que todo le sentaba bien

Tenía un cuerpo al que todo le sentaba bien, desde la ropa y la comida, hasta el deporte y el sexo. ¿Qué tal le sentaría la muerte? Discreto, amable, elegante y humilde, a sus 33 años era una persona respetada, incluso admirada, especialmente en su entorno, donde había conseguido pasar desapercibido, pese a su proyección pública.

Gracias a su talento, sin demasiado esfuerzo, aunque sí con método y disciplina, y con las dosis justas de ambición, había llegado donde nunca soñó que podría estar, pero mantenía los pies en el suelo, los mismos amigos de su etapa escolar y sus mismas apetencias materiales. Sabía, por Séneca que no es pobre el que poco tiene, sino el que mucho desea. Por eso esa rico, sobre todo en tiempo para sí y su familia.

Llevaba una vida normal, siempre que consideremos normal haberse comprado -y pagado en su totalidad- un piso de más de cien metros cuadrados en la mejor zona de la cuidad, disponer de una más que saneada cuenta bancaria, estar felizmente casado con una chica preciosa que le adoraba y ser padre de dos chavales a los que llevaba a diario a la parada del autobús escolar y recogía por la tarde para darles la merienda y jugar con ellos.

Esa tarde no podría hacerlo y pidió a los sicarios que le habían secuestrado que, antes de matarle, avisaran a su mujer.

¿Continuará?