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viernes, 7 de noviembre de 2025

70 años


Hace diez años, cuando cumplí 60, publiqué este post. La foto que lo acompaña está tomada en el césped de Anoeta. Un día después, correría mi 25ª B/SS en 1:46:25. Fue ese año que hizo tanto calor y yo me lo tomé con calma. Por primera y única vez, salí disfrazado para celebrar ese XXV aniversario. 


El domingo, aunque estoy inscrito, no saldré. Ahora mismo, me apetece más disfrutar como espectador que sufrir las miserias que me esperan para llegar a la meta. 

Decía hace diez años: '... espero que no olvidemos que la B/SS, antes que una fiesta sin par, es una prueba exigente y un proyecto que debemos abordar con la debida preparación y con mucho respeto.'

No digo que no la vaya a correr más. No sé cómo estaré dentro de un año. Sí sé que este año no estoy para correrla.

Decía hace diez años, el 11 de noviembre, tres día después de la carrera: '... Me gusta correr la B/SS y lo haré mientras el cuerpo aguante. Y cuando no pueda correr, me gustará estar -no sé muy bien dónde- animando a todos, del primero al último...'

El plan para el domingo es hacer la B/SS andando. Salvo que el tiempo lo desaconseje, mi mujer y yo saldremos de Behobia sobre las 7:30-8:00, con el objetivo de llegar a las proximidades del Alto de Miracruz para ver el paso de las y los primeros atletas.

Han pasado diez años desde que cumplí 60. Ya estoy jubilado y sigo durmiendo poco y viviendo mucho. Seguiría necesitando días de 30 horas al día, en vez de 24, para hacer todo lo que me gustaría hacer. Lo hago a otro ritmo -¡claro!- porque los años no pasan en balde y la velocidad de ejecución no es la misma. Soy consciente de que me queda poco tiempo, no quiero perderlo y tengo que ser selectivo con su uso. 

Hace diez años, citando a Stefan Zweig, decía: ‘No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre’.

Instalado en la vejez -qué son si no 70 años- con los análisis de un niño sano, la mente despierta e inquieta y con el desgaste de materiales´´ -Javier Colomo dixit- propio de la edad y de la caña que le he dado al cuerpo, espero, como hace diez años, que la muerte venga a recibirme cuando todavía tenga sueños, proyectos, ilusiones y afectos, más allá de la pura supervivencia.

Y -citando a Woody Allen, que sigue activo y lúcido a sus casi 90 años- Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida. Y sí... vivir en la Tierra es caro pero ello incluye un viaje gratis alrededor del sol cada año. 

La foto que acompaña este post está tomada el pasado mes de septiembre en las montañas de Andorra.

jueves, 2 de octubre de 2025

Agujeros, trozos de cutter, tornillos y colillas en una pista cubierta de atletismo

Ha sido la noticia del día en Donostia y ha ocupado tiempo y espacio en los medios autonómicos y hasta estatales. Después de 10 años de una gestión insustancial, sin un proyecto y modelo de ciudad -que yo conozca- sin estrategia conocida -por mí- incumpliendo sistemáticamente los plazos, sin abordar seriamente el envejecimiento de la población-somos una ciudad de viejos- ni el de la vivienda para los jóvenes, Eneko Goya ha anunciado que dejará la alcaldía de Donostia y no se presentará a la reelección.

Perdió las elecciones de 2011 con Juan Carlos Izagirre -otro alcalde de triste recuerdo; ¡menuda racha llevamos los donostiarras!- y lo estamos soportando desde 2015. En lo que a mí se refiere, le podemos aplicar aquello de tanta paz lleves como descanso dejas.

Como vecino del centro y como atleta -bien que casi jubilado y excedente- tengo motivos múltiples de insatisfacción.

Poniendo el foco en el atletismo, durante su mandato hemos padecido el deterioro progresivo de las instalaciones, Velódromo y Mini-estadio, y al incumplimiento del compromiso de reformar el Mini-estadio ANTES de las obras de transformación del estadio de Anoeta en un campo de fútbol, eliminando las pistas. Hoy, 10 años después, tenemos un buen campo de fútbol, todavía sin acabar, y un Mini-estadio no operativo por unas obras de reforma muy alejadas de lo que era el proyecto inicial, sucesivamente mutilado. 


En cuanto al Velódromo, por cuya utilización para las competiciones, igual que las que se programaban en el Mini-estadio, hay que pagar unas tarifas que nunca podré entender -¿así se favorece la práctica deportiva?- hemos padecido goteras y cierres por cualquier motivo que poco tiene que ver con el deporte. Diez años de desidia.

El último cierre, como cada año, lo hemos padecido las últimas tres semanas, antes, durante y después del Festival de Cine.

Ayer, cuando volvió a estar disponible, nos encontramos, como se ve en la foto, con una instalación sucia y peligrosa.

Estamos hablando de un recinto cerrado, en el que no se puede fumar y en el que la pista es inflamable. Ayer, había colillas por doquier, pero no solo colillas. También había, agujeros, tornillos y trozos de cutter en una instalación que minutos después sería utilizada por escolares.

Soy de natural escéptico y ya tengo una edad, así que espero poco de su sucesor, a quien alguna vez he visto trotando por la calle y tiene diez B/SS en su haber, con una mejor marca de 1:28:31, así que es un atleta popular de cierto nivel. Bueno, algo es algo.

Que tenga mucha suerte y más sensibilidad por el atletismo que la de quien le ha precedido en el cargo.

martes, 8 de julio de 2025

IX Ordizia Meeting. Personas que trabajan

Hace ya más de 20 años, cuando trabajaba en el área de recursos humanos -cómo pasa el tiempo- leí La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva, libro escrito por Daniel Pink, cuya lectura os recomiendo. Lo podríamos resumir -la frase no es mía- así: la clave del alto rendimiento no es nuestro impulso biológico o nuestro impulso de recompensa y castigo, sino nuestro deseo profundamente arraigado de dirigir nuestras propias vidas, extender y expandir nuestras habilidades y vivir una vida de propósito. 

Resumiendo más: autonomía, dominio de la tarea y propósito (¿para qué?).

Hace muchos más años, cuando era un chaval, mi abuelo (Gabriel) me dijo que hay dos clases de personas: las que trabajan y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar entre los primeros. Y no lo hizo siguiendo ningún criterio moral o ético -el attona era muy práctico- simplemente -me dijo- entre los primeros hay menos competencia. 


No sé si el equipazo de los hombres y mujeres que el pasado sábado vestían un polo blanco con finas rayas azules y el escudo del Ordizia Meeting han leído a Daniel Pink y seguro que no conocieron a mi attona Gabriel, pero viendo el enorme trabajo desplegado para poner en marca una competición del Continental Tour Bronze de World Atrhletics afirmo -estoy convencido- que han formado un equipo de alto rendimiento y lo han conseguido a base de trabajo, trabajo y más trabajo.

Sin conocer las interioridades de la organización -confieso que me encantaría, por aquello de la deformación profesional, ya que en mi vida activa trabajé también en organización y procesos- voy a dar algunas pinceladas de la complejidad de un evento como el IX Ordizia Meeting.

Empecemos por el dinero que cuesta poner en marca esta competición. Otra vez la deformación profesional de 40 años en banca.

En el cuadro que sigue, están recogidos los premios a repartir: 30.000 €... para empezar a hablar y sin contar posibles récords de Gipuzkoa, Euskadi, España, Europa y Mundial (un Audi Q2, nada menos).












Ya no hablo de viajes, alojamientos, fijos de contratación, logística, instalaciones, cartelería, documentación, jueces, cuotas a pagar a la RFEA y World Athletics...


En el cartel del meeting aparecen más de 40 patrocinadores, unos más arriba y con logos más grandes y otros más abajo con logos más pequeños. Supongo que el orden no es caprichoso y que los primeros aportan más que los últimos, pero todos darán algo y con todos habrán tenido que contactar, vender el producto, negociar... Eso no se hace en un día, ni en una semana, ni en un mes. Eso se trabaja a lo largo del año, igual que las contrataciones, los permisos...

Hablando del producto, el Ordizia Meeting, lo que comenzó siendo una competición en memoria de José Antonio Peña -una institución del atletismo gipuzkoano- ha ido creciendo y se ha consolidado como el tercer mejor meeting del estado español. Y en solo nueve años.

Todo eso no sería posible sin los once fenómenos que vemos en la foto que encabeza este post, que tienen sus propios trabajos y su forma de ganarse la vida fuera del atletismo: Iker Iztueta, Eneko Barandiaran, Iker Agirrezabal, Adel Ben Miloud Iztueta, Angel Pérez 'Pululu', Josean Carrión, Jon Etxeberria, Izaskun Martínez de Zuazu, Gorka Satrustegi, Egoitz Iztueta y Eneko Agirrezabal. Seguro que llevaban todo el día trabajando de sol a sol -bueno, de sol a sombra, porque serían las tantas cuando se sacaron la foto- y todos estarían sudorosos y exhaustos... y luciendo una sonrisa de oreja a oreja. Y son tipos prácticos, todos van con pantalón corto. 

Me consta que hay muchos más (Asier Auzmendi, Jon Aranburu, Mitxel Cuadrado que creo que era la mascota...) y siento de verdad no decir sus nombres. 

Sin ellos, sin hombres y mujeres así, sería imposible. Con equipos así, estoy seguro de que el X Ordizia Meeting será todavía mejor.

Termino con un detalle no menor. Eneko Agirrezabal es el presidente del Txindoki Atletismo Taldea y fue quien hizo la presentación de la prueba la víspera ante los medios. Si os fijáis en la foro, no está en la mitad, sino en una esquina. ¿Recordáis la frase de mi attona Gabriel?


viernes, 21 de febrero de 2025

Campeonato de España Absoluto Short Track. ¿Hacemos una porra?

El ingeniero/mediofondista/fondista donostiarra Xabier Sesma, que me suena que trabaja en algo relacionado con la tecnología y el deporte, me invita a participar en una porra para acertar las y los ganadores de las 26 pruebas (13 masculinas y 13 femeninas) del Campeonato de España Absoluto Short Track, que ha arrancado esta tarde en la pista cubierta de Gallur (Madrid).


Ya tengo dos aciertos porque -una vez visto, todo el mundo es listo- he visto por la tele que Jaime Guerra ha ganado el salto de longitud y Alba Ramírez el pentatlón.

Si queréis participar, es muy sencillo, descargad la app CIALFO, registraos en la misma (es muy fácil, hasta yo he sido capaz de hacerlo) y rellenad la porra, que tiene dos pestañas:

  • Categoría masculina.
  • Categoría femenina.
En la misma app tenéis las reglas del juego y el sistema de puntuación. 

Puede ser divertido.

viernes, 29 de noviembre de 2024

Gabon Tuba Solidarioa

Agustín Jiménez es un tipo polifacético. Además de un gran profesional de la industria, fue un destacado atleta, sigue corriendo, es un apasionado de la música y un virtuoso de la tuba... y no conforme con todo eso, uno de los organizadores de la Media Maratón Azkoitia-Azpeitia. 

Ahora se ha embarcado en la iniciativa Gabon Tuba Solidarioa, que se celebrará el 8 de diciembre en Azpeitia a las 13:00h.

Su objetivo es recaudar fondos para las agrupaciones musicales valencianas afectadas por la DANA. Todo lo recaudado será donado a la Asociación Española de Tubas y Bombardinos (AETYB) para apoyar a músicos y bandas perjudicadas. La inscripción es gratuita, pero se agradecen aportaciones voluntarias. Quienes no puedan asistir pueden realizar donaciones a través de Azpeitiko Metal Boskotea.

El ensayo comenzará a las 10:00h, el hamaiketako será a las 11:30h, el montaje de sillas y atriles a las 12:30h, y el concierto tendrá lugar a las 13:00h en el kiosko de la plaza Jose Antonio Agirre.


Si eres músico, tocas esos instrumentos y te apetece ir, estás invitado.

Si no, y quieres colaborar con la causa, puedes hacerlo cumplimentando este formulario.

Para hacernos una idea de la tragedia de la DANA de Valencia, podéis ver abajo el estado en el que quedaron algunos instrumentos.




martes, 26 de noviembre de 2024

VII Emakumeen Lasterketa

El domingo por la mañana, en Durango, se celebró la VII Emakumeen Lasterketa. Los 150 dorsales puestos a la venta on-line se agotaron y el mismo día de la carrera se añadieron 25 más.

Se clasificaron 162 mujeres.


Aunque en estas ocasiones la vertiente deportiva pasa a un segundo plano, estas fueron las 30 primeras clasificadas, lideradas por la montañera Oihane Azkorbebeitia, que entró de la mano con Oihane Unzalu





domingo, 24 de noviembre de 2024

Maratón suspendido

A toro pasado es fácil opinar. Y tentador. Ayer a la tarde, la Organización del Maratón de San Sebastián anunciaba la cancelación del 46ª Zurich Maratón de San Sebastián 'debido a alertas meteorológicas extremas con vientos que superan los 120 km/hora, lo que supone un grave riesgo para la seguridad de todos los implicados... Esta decisión ha sido tomada tras la prohibición de los servicios de emergencia, meteorología y autoridades locales, y responde a la necesidad de priorizar la seguridad por encima de cualquier otra consideración.'


Hagamos un paréntesis para poner el foco en la toma de decisiones. Sigo desde hace muchos años el blog Toma de decisiones, de Miguel Angel Ariño profesor y anterior director del Departamento de Análisis de Decisiones del IESE, que publica un post cada jueves. El del pasado 24 de octubre se titulaba Ten en cuenta que las decisiones tienen consecuencias. Termina así: 'Cuando tomamos decisiones no tenemos que prestar atención solo a lo que pretendemos conseguir con nuestra decisión, sino también a todo tipo de consecuencias queridas o no que se puedan derivar de nuestra decisión, tanto a corto como a largo plazo. Parece una perogrullada, pero evitaríamos muchas malas decisiones si actuáramos así.'

Este post, sin entrar a juzgar o valorar la decisión tomada ayer, va a intentar analizar las consecuencias derivadas de esa decisión, por ejemplo:
  • ¿Qué pasa con los miles de atletas que han venido de fuera, viajado, pagado el alojamiento, las comidas, cenas, etc.
  • ¿Cómo afecta esa decisión a la Federación Atlética Gipuzkoana, cuyo presupuesto anual descansa en buena medida de los ingresos derivados del Maratón? ¿Han pensado en ello las autoridades competentes? 
He estado en la calle toda la mañana. No era un buen día para correr un maratón. La temperatura ha rondado los 20º, incluso más al mediodía, y el viento sur se hacía sentir, pero muy lejos de los 120 km/hora pronosticados. El miércoles pasado a primera hora, sin ir más lejos, el viento era mucho más molesto.

Corrí los maratones de San Sebastián de 1995 (15 de octubre) y 1996 (13 de octubre).  Los dos los preparé con mimo y a los dos llegaba en muy buena forma. Fueron dos jornadas en las que el calor y el viento se conjugaron -y conjuraron- para hacer imposible una marca decente. No creo que el viento fuera tan fuerte como hoy, pero seguro que en peores condiciones hemos corrido todos alguna vez. 

Mientras escribo, escucho por la radio que en Zarautz los vientos han llegado a los 130 km/hora, que en Andoain ha volado la cubierta del polideportivo, que se ha suspendido por el viento el partido Real Sociedad-Real Madrd de la Liga F, que se ha cancelado algún vuelo en el aeropuerto de Hondarribia...

Termino con los atletas que habían preparado con mimo, ilusión y compromiso esta carrera, por ejemplo los que se habían inscrito en el Campeonato de Gipuzkoa. Hoy no era un buen día para correr y era muy malo para hacer una buena marca. Por ver la botella medio llena, no han tenido que gastar una bala que era casi imposible que diera en la diana.

Quien pueda, intentará buscar su oportunidad en Valencia el domingo que viene. Para los demás, el 15 de diciembre, en Málaga, puede haber una segunda oportunidad.

Muchos ánimos a todos ellos y esta excelente reflexión que hacía ayer Mikel Leal en Facebook: 'Dentro de la mala suerte que supone la cancelación de una prueba, hay que ser consciente de que si este es nuestro mayor problema es que somos muy afortunados en la vida. La maratón también tiene la suerte de exigir una preparación larga y exigente, pero a la vez es tan gratificante como la carrera en sí. Yo he vuelto a disfrutar de esos tres meses duros en los que El Progreso realizado día a día me sacaba una sonrisa cada vez que me metía a dormir, eso también hay que valorarlo. La mayoría de la gente desearía que este fuese su mayor problema así que no pensemos que se cae el mundo.'

viernes, 8 de noviembre de 2024

Medalla al Mérito Ciudadano para Iñaki Almandoz

Para los de mi generación -y posiblemente más, anteriores y posteriores- Iñaki Almandoz es un tipo conocido y entrañable. No sigo el baloncesto, pero sé su vinculación con este deporte casi desde que tenía uso de razón. No soy especialmente entusiasta de toda la parafernalia que rodea a los Reyes Magos, pero a mis hijos, cuando estaban en edad, los he sentado en las rodillas del Rey Gaspar. He trabajado 40 años en una Caja de Ahorros que primero se llamaba Municipal de San Sebastián, luego Kutxa y al final era un banco y se llama Kutxabank. En ese tiempo, he fui compañero de trabajo de Iñaki Almandoz. Nunca hemos compartido sucursal o departamento, pero cada interacción con él ha sido positiva, con eso que ahora se llama buen rollo. Me ha invitado varias veces a dar una vuelta en el viejo Dyane-6 de Jorge Oteiza... y lo tengo pendiente.


Es un tipo tan polifacético como inclasificable. Cuando, hace unos años, recibió el premio Bertan Sariak al Deporte, Andoni Huegun escribió lo siguiente: 

Si las paredes hablaran y reflejaran en imágenes las personas y los hechos que a lo largo de estos últimos 37 años se han dado cita en la sede social del Club Askatuak, la historia más brillante del baloncesto guipuzcoano permanecería grabada para siempre, por los tiempos de los tiempos.

 

Y en esas casi cuatro décadas de existencia -36 como Presidente-, Iñaki Almandoz aparecería siempre como protagonista de la historia. En un primer momento, con Josean Gasca, Txuma Zumalde y Fran Ochoa, fundadores y precursores con él de la enriquecedora experiencia vital que ha supuesto Askatuak desde 1975. Pero también con Shegun Azpiazu, Essie Hollis, Nate Davis, Estanis Ubarrechena, Ed Robota, Pedro Sanz, Jesús Mari Pérez, Fernando Galilea, Abdul Jeelani, Lance Berwald, Boliche Dominguez,  Charles Pittman, Treg Lee y tantos y tantos otros.

 

Personajes de leyenda que se confesaron en los despachos de Iñaki -primero en el local de Felipe IV y después en las instalaciones de Anoeta-, donde el Presi a buen seguro que les transmitió sabios consejos al tiempo que se reservaba para él, con energía y desinterés, pesada carga y los mejores años de su vida a la causa del baloncesto.

 

Trabajo, sueños, equipos, patrocinadores, dineros, Karmele, la familia, los amigos… a todo/s regaló compromiso y condicionó dedicación -lo reconoce-, pero en la multiplicidad de sus facetas personales  -nadie podrá dudar- desbordó arrojo, cariño y dedicación extenuante, a veces no bien repartida e injustificadamente incomprendida.

 

He tenido el gusto y la oportunidad de trabajar, disfrutar, verle hacer, vivir, en suma; he compartido muchos años que me han ayudado a escrutar y a tratar de entender a Iñaki, y, por su dimensión humana, me gusta la lealtad y ese fenómeno casi místico que se origina, nos envuelve y se hace hueco entre nosotros: el pequeño/gran Askatuak. Un duende travieso, canalla en ocasiones, del que resulta imposible sustraerse.

 

Pero hay más. De Iñaki Almandoz Aranburu sorprende que su personalidad –además- no se acaba con el baloncesto. Es creador del factor tiempo: Lo extrae de la nada, se apodera de él. Lo amplía cuanto quiere. Por eso, es polifacético.

 

De ahí que a Iñaki te lo puedas encontrar cualquier día conduciendo el Dyane-6 de su amigo Jorge Oteiza, de camino al Museo de Altzuza, o departiendo en el circuito de Alcañiz con el piloto Jesulín de Ubrique en la Escudería de Pastas Arruabarrena. O curioseando pinturas en L´Hermitage de San Petersburgo, entre guerreros de terracota por Xian o de paseo por la monumental Efeso.

 

También abrazado con la bandera 2016 a Wallace Bryant, en el Estadio de Los  Cowboys de Dallas: “tu eres Presidente del San Sebastián” -le reconoció, 25 años después, aquel formidable pívot de siete pies del Barcelona-. O escuchando al Coro Gaztelupe del querido Juanito Kortabarria; de Rey Gaspar a lomos de un camello por la playa de La Concha, o en Madrid con David Stern, el comisionado y boss del basket mundial.

 

Hasta con Kevin Durant, el máximo anotador de la NBA los dos últimos años, y Pau Gasol, compartiendo con ambos trabajos sociales “NBA Care” por USA, o en la Sociedad de Askatu con su Junta Directiva y los padres de los jugadores, entrenadores, chavales…; o con Korta, Txomin Perurena, Enrique Erentxun, José Luis Arrieta …, o en Wroclaw, Iguazú, Gambia, o en un poblado rodeado de niños en la muga de Senegal con Guinea Bissau; o lo mismo en una bodega en Briñas que en un rancho en San Antonio haciendo prácticas de tiro y escuchando en vivo a Toby Keith. Por ser, fue uno de los elegidos, de los de verdad, que levitó en directo con la magia del Dream Team en Barcelona 92.

 

Puedes saber de él subiendo y coronando el Tourmalet; en bici y en moto por el Camino de Santiago –ha hecho cuatro veces el recorrido-, o bailando un aurresku en el Centro Vasco de la argentina Necoechea. Incluso, en el Space Center de NASA, en Houston –dos veces ha ido y me dice que quiere repetir-. Es un chiflado de las cuevas, colabora en cuantas iniciativas sociales se le pongan delante, es socio de …         

…pues será por hacer… si cuando aún no tenía veinte años, ya se encargaba de la contabilidad de la Parroquia de Martutene…

 

Y en unos meses, en lo profesional, dejará de ser la imagen pública de Kutxabank -vaya pérdida, se jubila. Pero no hay motivos para alarmarse-    … porque siempre hallará un hueco y buscará quehacer para ir “gratis et amore” a Askatuak.

  

Por cierto, su pasión le alcanza para salir en dos tamborradas el día de San Sebastián: Cena en Gaztelubide, toca la izada en la Consti, duerme escaso, come en Gizartea y, por la tarde,… sale con la sociedad de San Martín.  ¿Alguien que dé más?...

 

Admirable, incansable y peculiar elemento...


Unos compañeros de Kutxa-Kutxabank, ya jubilados, como yo, han pensado que podría ser un buen candidato para recibir la Medalla al Mérito Ciudadano con la que el Ayuntamiento de Donostia distingue, coincidiendo con la fiesta de San Sebastián, a personas o entidades que hayan prestado o prestan servicios de carácter extraordinario a la ciudad.


Si eres donostiarra y piensas -como nosotros- que sería una buena elección, pásate por el Club Askatuak o por la Federación Gipuzkoana de Baloncesto, en al Paseo de Anoeta.


Aquí te dejo un vídeo de Iñaki. Tiene unos cuantos años menos, pero es él, en estado puro. Aunque casi solo hable de baloncesto, podría hablar de cualquier tema y captar de inmediato nuestra atención... y nuestra complicidad.


Iñaki Almandoz, un hombre bueno.


jueves, 10 de octubre de 2024

La casa por el tejado

La idea de este post y su autoría en un 90% corresponde de Imanol González Gete, un tipo que ha practicado el futbol, el ciclismo, el triatlón y el atletismo. Tiene 43 años y una hija que rondará los 10. Se asoma periódicamente a esta ventana, en la que siempre es bien recibido.


Allá va.

Parafrasear a Fito Cabrales. Es lo que hago cada vez que le doy una vuelta a lo que estamos convirtiendo el deporte base gipuzkoano. Y sí, digo estamos puesto que de una manera u otra todos somos responsables y todos y cada uno de nosotros somos un eslabón de esa cadena de la que pende nuestro deporte base.

Sé que el deporte no es lo más importante para las niñas y los niños. Lo sé y, a la vez, tengo muy claro que, bien gestionada, la práctica del deporte aporta mucho de cara a la maduración y preparación para una edad adulta, en la que estos niños tendrán que enfrentarse a una auténtica jungla o, mejor pensado, una jaula de grillos.

Así, padecemos situaciones como la que está sufriendo la Federación Gipuzkoana de Ciclismo, que se ha dado de bruces con unas Instituciones que antepusieron gastar una millonada en traer tres días el Tour de Francia, mientras el ciclismo base languidecía y se desangraba.

En este escenario, en este terreno, el FUTBOL impone su dictadura, con el beneplácito, cuando no el aplauso, de las citadas Instituciones. Cuando digo FUTBOL me refiero a las empresas, Sociedades Anónimas Deportivas. Como si fueran una picadora, devoran y trituran a los más pequeños, jugando con sus ilusiones… y están empezando a hacer lo mismo con las niñas. Les importa un comino su formación deportiva. Desde la infancia, transmiten a esos chavales una falsa y triste competitividad, con la complicidad de unos padres que persiguen que sus hijos sean lo que nunca fueron ellos. Casi ninguno lo conseguirá y, en el camino, miles y miles de niños y cada vez más niñas sufrirán.

Esta plaga, casi una religión en la que se han convertido los Clubes de Fútbol profesional, empresas rabiosamente piramidales, con una minoría de privilegiados y una pléyade de súbditos, se ha propagado e instaurado, como lo hiciera la Iglesia Católica desde los tiempos del Imperio Romano. A costa de dolor, decepciones y lágrimas, mientras emite un insoportable olor a rancio, cachuli y Soberano allá por donde pasa.

Esto, para los que se quedan con la anécdota y no con el mensaje, no es un ataque al fútbol como deporte. A mí me gusta el fútbol. Esto es una crítica a todo lo que rodea al monstruo en que lo han convertido y lo han dejado convertirse unas Instituciones con menos credibilidad que Netanyahu en un congreso de paz.

La cultura deportiva que hemos conocido los que ya tenemos una edad se soportaba en el esfuerzo, el compromiso, la dedicación, el entusiasmo y el voluntariado –sí, he dicho voluntariado- de niñas, niños, padres, madres, entrenadores, delegados y directivos que de forma altruista, empleaban su tiempo libre –y lo hacían de buena gana- en el deporte en general, fueran deportes de equipo, como el fútbol, el baloncesto, el balonmano, el hockey…, o individuales, como el atletismo, la natación… o la pelota.


Fruto de esto, el resto de deportes se quedan sin un mínimo de eco, difusión, publicidad y soporte, de cara a ofrecer oportunidades a un montón de niñas y niños que se ven atrapados en la descarnada batalla en la que los clubes de fútbol se han empeñado, arrasando, como el caballo de Atila, allá por donde pasan. Y ya sabemos lo que cuenta la leyenda: allá por donde pasaba el caballo de Atila, rey de los hunos (tribu de bárbaros), no crecía la hierba.

Ahora, es casi imposible contar con alguno de aquellos entusiastas que trabajaban por el deporte de forma absolutamente desinteresada. Hoy, con una estructura profesional y económicamente rentable, que solo se pueden permitir los más poderosos –aquí volvemos al fútbol- desde muy temprana edad se rompen ilusiones y se cercena la curiosidad de unos chavales que no acaban de entender que se separe a “buenos” y “malos” por supuestos formadores. Es inadmisible, a mi modo de ver, que esos supuestos formadores se encarguen de gestionar a niñas y niños cargados de ilusión, fantasía y ganas de jugar y pasarlo bien.
 
No defiendo que todos valemos para todo ni que todos somos iguales, porque no es verdad. Defiendo la protección y la adecuada gestión de la maduración de los más pequeños, de cara a que mantengan una curiosidad por el deporte o actividad que sea. Pero para eso se les tiene que poder ofrecer o al menos tener una ventana en la que asomarse a ellas, sin sentirse condicionados por ningún monstruo codicioso o los anhelos de unos padres que -y me incluyo- mucho tenemos que mejorar en gestión emocional y cultura deportiva.


El deporte, y más en esas edades, es para divertirse y para disfrutar con su práctica. Para nada más. Si no te diviertes, si no disfrutas, o no te gusta o no lo estás enfocando adecuadamente.

Aitas y Amas, dejad que prueben, dejad que elijan, dejad que desarrollen y fortalezcan lazos mediante la diversión que produce la actividad física. Que salgan del círculo de confort, que prueben deportes de equipo e individuales, que conozcan que el esfuerzo tiene siempre una recompensa, que es mejorar, en el deporte y en la vida. Nosotros, los padres y las madres, únicamente tenemos que apoyarles y acompañarles.

lunes, 17 de junio de 2024

Kylian Mbappé vs. Unai Simón

A estas alturas de la película, seguro que la mayoría de los lectores de este modesto blog -que habla casi siempre de atletismo- están al tanto de las declaraciones realizadas ayer por el capitán de la selección francesa de fútbol, Kylian Mbappé -jugador mediático donde los haya- pidiendo a sus compatriotas, especialmente a los jóvenes,  que voten en las elecciones legislativas de Francia para impedir que gobiernen quienes están en los extremos, quienes dividen, en clara alusión a Reagrupamiento Nacional, el partido de extrema derecha liderado por Marine Le Pen.

Que el futbolista se haya dirigido a los jóvenes no es casualidad, ya que en las legislativas de 2022, la abstención fue el 70% en este segmento de población.

También ha dicho que cree en los valores de la mezcla, la tolerancia y el respeto. Y algo muy significativo: 'Quiero estar orgulloso de defender a un país que representa mis valores.' 

Esta mañana, en una rueda de prensa, ha comparecido el portero del Athletic de Bilbao y de la selección española, Unai Simón. Preguntado por las manifestaciones de Mbappé, viendo la imagen, percibo una clara incomodidad. En su respuesta dice frases como: 'Es un tema político... no deberíamos opinar de ciertos temas... los temas políticos dejarlos a otras personas...'

Me sigue llamando la atención lo mucho que hablan los futbolistas y lo poco que dicen, al menos en España. 

A los que ya tenemos una edad y padecimos la dictadura franquista, nos suena aquello de: 'haga como yo, no se meta en política', frase que se atribuye a Francisco Franco. Impresionante.

Admiro al Mbappé futbolista y siento algo muy diferente respecto del personaje. Sin embargo, ayer, me gustó lo que dijo y cómo lo dijo, porque hubiera sido mucho más cómodo y más fácil decir lo que ha dicho hoy Unai Simón.

En la foto que ilustra este post hay una cita de Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz en 1984: 'Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el bando del opresor.'

viernes, 24 de mayo de 2024

Garagardo Milia Anoetan

¿Hay mejor forma empezar la despedida de soltero de un mediofondista que con una Beer Mile? Sí, esa carrera que consiste en correr una milla en pista bebiendo una lata de cerveza de 33 cl. antes de cada una de las 4 vueltas.

Los Basapiztiak han organizado la despedida de soltero de Iñigo y, por sorpresa, un compañero de entrenamiento, Imanol,  se ha citado con él a las 18:00 en Anoeta para hacer un rodaje suave.  Lo que se ha encontrado Iñigo ha sido ha toda la cuadrilla, con una organización lista para celebrar la prueba, que tenía diseñado hasta el cartel que vemos en la foto.


El Mini-Estadio, rebautizado como Errege-Arena para la ocasión, estaba muy concurrido y la salida y la llegada se han ubicado en la curva de salida del 1.500, para causar las mínimas molestias.

Se ha dispuesto una mesa con los 48 vasos de cerveza, 4 para cada uno de los 12 Beer-Runners, y se han recogido todas las latas, plásticos y basura, 

Una vez listos, ha sonado el pistoletazo -virtual- de salida y los 12 Beer-Runners que se alineaban en la salida han ingerido la primera cerveza, poniéndose en marcha.

El más rápido en esa disciplina ha sido Manex, seguido de cerca por Iñigo, que ha llegado en cabeza a la segunda cerveza y de ahí a la meta ha ido ampliando la ventaja, para ganar con un tiempo de 5':56", que no está nada mal. A 3:41/km, con el reloj corriendo mientras bebía cuatro cervezas. 


Segundo ha sido Iñigo Gurrutxaga y tercero Manex Elortza, en una gran remontada final.

Se han clasificado 10 de los 12 Beer-Runners y 2 han abandonado antes de la última cerveza.

Así ha quedado la clasificación:




El buen humor y un gran ambiente han contribuido al éxito de la prueba, que ha despertado la expectación y hasta la envidia de muchos de los que estaban entrenando en la estupenda tarde que hemos disfrutado hoy en Donostia.

martes, 26 de septiembre de 2023

Vida y Maratón. Maratón y Vida

Hace unas semanas, Ignacio Pío Galdós, un maratoniano donostiarra, 50 años, licenciado en derecho y consultor especializado en procesos de digitalización en empresas, me regaló un libro que acababa de publicar, titulado VIDA y MARATÓN, MARATÓN y VIDA.

Surge de sus experiencias como maratoniano y como profesional -sin olvidar sus lazos familiares- tras haber corrido y terminado 13 maratones, con un mejor tiempo de 2:58:20, otras tantas medias maratones, 11 Behobia-San Sebastián y 47 carreras más, hasta sumar 84, habiendo terminado todas.

En mi primera lectura, me sorprendió positivamente saber que compartimos, además de la afición de correr, muchas lecturas, que vienen ampliamente documentadas en el libro.

En la segunda lectura, observé de qué manera tan clara, amena y hasta didáctica se manifiesta un tipo que domina el arte de la escritura y que lo hace siguiendo los principios de la gestión por procesos, algo que también me resulta familiar de mi etapa profesional. La forma está tan cuidada como el fondo. Su formación y su profesión, sin duda, ayudan.

La estructura del libro -207 páginas y 8 capítulos- nos permite avanzar con seguridad, sin despistes, llevando algo así como un GPS, que hace que no te salgas del camino: Introducción, Objetivo, Decisión, Preparación, Ejecución, Balance... 

Volviendo a la gestión por procesos, me recuerda aquello del PDCA (Plan, Do Check, Act).

Yo he solido decir que el maratón es un aprendizaje para la vida y que según sea tu estilo de vida estarás mejor o peor preparado para afrontar el reto que supone correr un maratón.

Y, por supuesto, de ese mutuo aprendizaje entre nuestro estilo de vida y lo que implica preparar y correr un maratón, podemos entrar en un ciclo de mejora continua, tanto de nuestro estilo de vida, como de nuestra capacidad física y mental -muy importante- para encarar un nuevo maratón.

Este apartado mental -todo lo relacionado con la motivación- está especialmente bien recogido.

Sin pretender hacer spoiler, os adelanto que el maratón no tiene 42.195 metros, sino justamente mil metros menos: 41.195. 

La respuesta al enigma la encontraréis en el libro

sábado, 23 de septiembre de 2023

¡Bravo! por las jugadoras de la selección española

El pasado martes estuve cenando con unos buenos amigos de los tiempos en los que fui árbitro de fútbol (1973-1986). Normalmente somos diez y nos  juntamos varias veces al año, además de compartir un grupo de whatsapp bastante activo. El martes éramos ocho porque dos sufrían algún problema de salud. Ya tenemos una edad y los achaques acechan.

Como de costumbre, hablamos de todo y de nada y -¡cómo no!- de fútbol y de árbitros. Creo que por primera vez hablamos de fútbol femenino, no tanto porque la selección de España ganara el Campeonato del Mundo, como por el el comportamiento en la entrega de medallas y trofeos de esa final y sus manifestaciones posteriores del ex-presidente de la RFEF, Luis Rubiales.

Ninguno justificó ese comportamiento y tampoco aprecié la empatía que esperaba con las jugadores de la selección española. En general, percibí una posición en relación a la utilización que se estaba haciendo de esas jugadores, por una parte de la clase política y por algunos medios de comunicación.

También escuché comentarios poco optimistas sobre el futuro del fútbol femenino en España. Eso fue el martes.

Todos sabemos lo que ha pasado después.


Ayer vi el segundo tiempo del partido Suecia-España, que ganaron las jugadores de la selección española por 2-3. A tenor de lo que vi en ese segundo tiempo, con toda justicia, aunque fuera en el descuento y de penalti.

Fueron 50 minutos de un fútbol abierto, divertido, con ocasiones y con detalles de enorme calidad, como, a mi modo de ver, los de Alexia Putellas, o el segundo gol de España, obra de Eva Navarro.

Creo mis amigos se equivocan y que el fútbol femenino, en España y en el mundo, tiene un futuro espléndido.

Es evidente que si no hubieran ganado el Mundial, Rubiales no se hubiera comportado como lo hizo y, por lo tanto, seguiría siendo presidente de la RFEA. Y las jugadores seguirían sufriendo lo que, al parecer, han venido sufriendo los últimos años.

No tan evidente pero, a mi modo de ver, bastante probable es que ayer, sin apenas entrenar y descansar durante la semana y enfrentándose, en su casa, a la selección que lidera el ranking de la FIFA, semifinalista en el Mundial de Australia, tras perder el la prórroga contra España, las jugadores de la selección hubieran salido derrotadas. No fue así, esas jugadoras ganaron y se empoderaron.

Esas jugadoras han conseguido, gracias, sin duda, a sus éxitos, pero también a su espíritu reivindicativo, algo que hace un mes hubiera sido impensable.

¡Bravo! por ellas.

Y, como dije el paso 29 de agosto: 'Dejemos de hablar de Rubiales y hablemos de las futbolistas. Se lo han ganado.'

martes, 29 de agosto de 2023

Campeonas del Mundo #SeAcabó

El domingo 20 de agosto, por la mañana, estaba en casa viendo por la tele la jornada matinal del Campeonato del Mundo de Atletismo de Budapest 2023. A las 12:00, cambié de canal para ver la final del Campeonato Mundial de Fútbol entre las selecciones femeninas de Inglaterra y España. Mi mujer se sentó a mi lado en el sofá para seguir el partido, mientras yo, a la vez, buscaba en mi PC rtve play para seguir con el Mundial de Atletismo.


Las heptatletas seguían con el lanzamiento de jabalina y se sucedían las series clasificatorias de los 100 metros femeninos y los 110 metros vallas, mientras las inglesas estrellaban un balón en el larguero, Olga Carmona marcaba el gol de la victoria de España, culminando una gran jugada de todo el equipo, aguantábamos impacientes la decisión del VAR sobre el claro penalti que falló Jenni Hermoso y sufríamos en la eterna prórroga decretada por la árbitra americana Tori Penso. Por cierto, fui trece años árbitro de fútbol y cuando veo jugar a las chicas siento envidia de su comportamiento, infinitamente más deportivo que el de los chicos.

Cuando pitó el final, mi mujer y yo lo celebramos como lo merecía y por lo que significaba. 

Dejamos la sala con la tele puesta y nos fuimos a comer a la cocina, sin dejar de atender, a lo lejos, la celebración de las futbolistas españolas. Como la cosa se prolongó, nos dio tiempo a ver la ceremonia de entrega de medallas y trofeos. Y ahí empezó el mosqueo, primero, y el cabreo, después.

No vimos las imágenes de Rubiales en el palco -repetidas después hasta el hastío- pero nos desagradó el protagonismo adoptado por el presidente de la RFEF y los achuchones -por decirlo de una forma suave- que dispensaba a todas y cada una de las futbolistas, robándoles el protagonismo y excediendo de largo el papel institucional que le corresponde.

Por la tarde, yo seguí con el atletismo y ya a la noche empecé a escuchar en la radio las primeras reacciones al tristemente célebre 'pico' de Rubiales a Jenni HermosoEn vez de hablar del éxito histórico de 23 mujeres, todo el mundo hablaba del comportamiento machista y casposo de un personaje tan impresentable como Luis Rubiales. Y no es de ahora. Baste recordar su estreno, despidiendo al entonces seleccionador Julen Lopetegi, en pleno Mundial de Rusia 2018, y los sucesivos escándalos que han jalonado su mandato, de los que, hasta ahora mismo, siempre había salido indemne.

El lunes, Manuel Jabois, en el País, publicaba este magnífico artículo. Lo mejor que he leído en estos diez días: Rubiales aún no sabe qué está pasando.

El presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, agarró la cabeza de Jenni Hermoso, una de las futbolistas de la selección, en plena fiesta por el Mundial, y le dio un beso en los labios. La noticia es espectacular en su impresionante contexto y merece minuciosas consideraciones.

Un Mundial femenino de fútbol es, además de una competición deportiva, un acontecimiento político repleto de tantas y tan delicadas reivindicaciones que, si le cuentas a alguien que el máximo mandatario de la selección ha besado sin permiso en la boca a una de sus jugadoras, cree que es un chistecillo malo de Benny Hill. Pero el chistecillo se ha llevado por delante la repercusión deportiva de una victoria histórica; un hombre fuera del campo y fuera de sí, plantando besos sin parar y agarrándose la entrepierna como señal indiscutiblemente masculina de victoria, robándole las cámaras a muchas mujeres que ganaron dentro. Y aquí estamos, otro siglo más.


Es natural que, en su primera intervención en la cadena Cope, Rubiales haya insultado a todo el mundo que se ha metido con él entre risas de sus entrevistadores, más perdidos aún que él. Son las declaraciones de una persona que se considera incomprendida por parte de unos supuestos márgenes de la sociedad que no saben de qué va el mundo, y lo siente así porque es poderoso, porque reparte prebendas, porque se rodea y se deja entrevistar por gente que, como él, cree que los que van en dirección contraria son los otros. Pero el deporte femenino sigue teniendo un espíritu político que no tiene el masculino por tratarse del poder establecido y hegemónico; cualquier disturbio político en el primero, como el protagonizado por Rubiales, debe tener consecuencias políticas a la altura, como su destitución fulminante. Se trata de una selección de fútbol, no de un circo ambulante con el que perpetuar precisamente lo que se combate.


El verdadero problema es que Rubiales no tiene ni idea de que ha hecho algo mal, Rubiales no supo que había hecho algo mal minutos después cuando bajó al vestuario y bromeó con que se casaba con Jenni Hermoso, ni por la noche cuando dijo que los que lo criticaban eran imbéciles, ni mucho menos cuando hoy publicó un vídeo pidiendo disculpas. En ese momento ya no tenía ni idea de nada en absoluto: ni de por qué está mal besar en la boca a una mujer porque te da la gana, ni de por qué estaba pidiendo disculpas por ello.


Y ese es el origen de tanto problema relacionado con el abuso: cómo actuar si se percibe que de la otra persona se puede disponer festivamente y justificarlo con euforia sabiendo —sobre todo sabiendo— que a esa persona te une un vínculo que obliga a cortesías desagradables. La cuestión no es tanto hacer algo mal, como no saber cuándo se está haciendo. Lo primero es culpa de uno; lo segundo, de un universo moral construido a lo largo del tiempo muy detalladamente que ha hecho creer a Rubiales que eso no está mal, que eso es natural, que quien se ofende tiene un problema con la alegría o el amor.


Son los que están quitando hierro o directamente aplaudiendo a Rubiales agarrados a unas costumbres entre las cuales está disponer con euforia del cuerpo de alguien siempre que sea subalterno y del sexo débil, algo simpático incluso si se produce en el marco de una celebración; a los jefes no se les ha visto nunca plantarles un beso en la boca ni siquiera cuando los despiden. Tampoco vamos a saber, me temo, si les seguiría pareciendo bien que ese señor le diese un beso en la boca sin permiso a sus hijas. Aunque es de suponer que todos los que se declaran feministas porque tienen hijas y tienen madre, ejercen sólo cuando ellas están presentes.


En estos diez días hemos asistido a episodios tan lamentables y vergonzantes como la ¿entrevista? en la cadena COPE del periodista Juanma Castaño a Rubiales, en la que éste insultaba a diestro y siniestro a quienes le criticaban, y aquel le reía las gracias. A la inenarrable Asamblea Extraordinaria de la RFEF del pasado viernes 25, con la incalificable -sin perder el decoro- intervención de Rubiales, jaleado a aclamado por muchos se los asistentes, entre ellos los seleccionadores Luis De la Fuente y Jorge Vilda. A la reacción del Gobierno y del Consejo Superior de Deportes. Y, por fin, a la decisión de la FIFA, inhabilitando a Rubiales. ¿Qué otra cosa podían hacer?


El domingo 27, en Noticias de Gipuzkoa, Pablo Muñoz publicaba un artículo titulado 'La soberbia de un gañán con poder' que, a mi modo de ver, define a la perfección al personaje.


Las chicas ganaron. Campeonas del mundo, nada menos. Quizá porque no se lo esperaban tiene más mérito el título y, en este país que celebra los triunfos deportivos como si fueran glorias apoteósicas, las chicas confiaban en que la gesta iba a ser mediáticamente intensa y duradera que, por fin, la calle iba a aclamar y comentar cómo también las mujeres han sido capaces del máximo éxito en una disciplina deportiva tan protomachista, tan ranciamente masculina como el fútbol. Pero apareció en escena un baboso, y estropeó la fiesta. De aquellas jóvenes, tan capaces, tan empoderadas, tan ilusionadas, casi se dejó de hablar veinticuatro horas después de recibir el trofeo de su vida.


Luis Rubiales, como presidente de la Federación Española de Fútbol, estaba en el palco, con las autoridades, o sea, la reina, la infanta, el ministro y unos cuantos prebostes y enchufados. Luis Rubiales, en pleno lance y cara al público, ya apuntó maneras cuando celebraba el segundo gol de “sus chicas” echándose la mano a la huevada, ¡toma moreno!, en una provocadora señal de chulería. Luis Rubiales, todo un personaje, llegó a la presidencia de la Federación para forrarse y con la promesa de que quienes le apoyasen también se forrarían. Menos que él, claro, porque 1.850 euros al día, más casoplón, mas dietas, más participación en negocios futboleros solo o en compañía de otros, es bicoca que no está al alcance de cualquiera.


Luis Rubiales, personaje turbio cuyo currículum no pasó de futbolista de medio pelo, es el típico hombrecillo macho-machote venido a más que se endiosó con el cargo y nunca se tomó en serio el fútbol femenino. Pertenece a esa especie viejuna de no evolucionados que llama “guapas” a las jugadoras, pide la cuenta como “la dolorosa” y se refiere a su pareja como “la parienta”. Luis Rubiales se cree presidente con derecho de pernada y, a saber por qué la elección, cuando llegó a la felicitación la jugadora Jenni Hermoso, le plantó un beso en todos los morros. Millones de telespectadores pudieron ver y alucinar tanto el beso no consentido como la desafiante tocada de entrepierna.


Luego, cuando se armó la que se armó, aún tuvo le desvergüenza de casi ordenarle a la chica avasallada que firmase con él un documento de pelillos a la mar, casi de consentimiento en el atropello, la efusión del momento. La Jenni, bendita sea, le dejó con el documento al aire y que cargue con las consecuencias. Y ahí quedó Rubiales, entre sobrado y acojonado, esperando que amainase la tormenta. Pero no escampó. La foto del beso forzado y la de su apretón de huevos en el palco han hecho historia, historia vergonzante de hasta dónde llegan la prepotencia y el abuso de poder.


Aunque Luis Rubiales comprobó que por su sobrada le caían todas las furias oficiales del averno futbolístico, cuando se vio abandonado por políticos, colectivos sociales y lameculos mediáticos, convocó a asamblea de federaciones sabedor de que a ella acudirían mayoritariamente sus presidentes incondicionales, deudores de favores prestados. Ante sus devotos, pronunció un discurso altivo, chulo, misógino y soez, en el que culpó de su infortunio al “falso feminismo” y, en el colmo de la desvergüenza, a Jenni Hermoso con la que, según él, tuvo “un piquito consentido”. Ante su relato victimista y surrealista, los suyos, los leales de favores prestados y sumisión interesada, Rubiales vociferó que no pensaba dimitir, faltaría más. Y, enloquecido, anunció subida de sueldo a sus más leales. Todo ello ante el silencio sonrojante de buena parte del fútbol español. Ante semejante chulería, no queda otra que sea el propio Gobierno el que inhabilite a este elemento.


Tras esta historia lamentable, lo que sí ha quedado claro es que en eso del fútbol hay demasiado macho sin desbravar, demasiada prepotencia en las alturas, demasiada turbiedad en el desempeño de las funciones y demasiado oportunista de plantilla en cargos públicos, por deportivos que sean. A Luis Rubiales aún le quedarán favores que cobrar y amiguetes dispuestos a cubrirle las vergüenzas, porque los pillos con cargo público siempre flotan. Y como con mucha agudeza vaticina un twittero, “la Real Federación Española de Fútbol anuncia que Luis Rubiales será trasladado de diócesis”.


Soy muy escéptico respecto de un cambio en las estructuras del fútbol, algo muy parecido al crimen organizado, de la misma manera que creo que lo que han hecho estas 23 mujeres no tiene marcha atrás. 


Ellas y muchos de nosotros han dicho y hemos dicho #SeAcabó, ya basta. Recordaremos para siempre el gol de Olga Carmona en 2023, igual que el de Andrés Iniesta en 2010. Cata Coll, Ona Batllé, Irene Paredes, Laia Codina, Olga Carmona, Teresa Abelleira, Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Jenni Hermoso, Alba Redondo, Salma Paralluelo, Mariona Caldentey, Oihane Hernández, Ivana Andrés... se quedarán en nuestra memoria, lo mismo que futbolistas más próximas como Nerea Eizagirre o Amaiur Sarriegi, a quienes es posible que en un entorno menos tóxico, hubiéramos visto en el campo y en la foto de arriba. No olvidemos que una decena de futbolistas españolas renunciaron a la selección.


Nuestras hijas y nuestras nietas jugarán al fútbol o a lo que les de la gana y se expresarán en el campo, en las canchas y en las pistas.


Creo -ya lo he dicho más de una vez y antes de ahora- que esta dedicación-afición de las chicas al fútbol nos va a privar de excelentes atletas. Ahí está el ejemplo de Salma Paralluelo, una chica de 19 años, con una planta fantástica, que, con 15 años corría los 100 metros en 12.10 y con 17 años los 400 metros en 53.70.


Ella y todas las demás mujeres tienen en derecho de elegir y el derecho de ser respetadas, dentro y fuera del campo, las canchas y las pistas.


Y de ser reconocidas por sus éxitos, exactamente igual que los hombres.


Así que dejemos de hablar de Rubiales y hablemos de las futbolistas. Se lo han ganado.