miércoles, 2 de enero de 2019

35. San Silvestre Donostiarra 2018

Me consta que para los organizadores de la San Silvestre Donostiarra la salida tradicional, en Benta Berri, encierra un simbolismo muy ligado a las raíces de la carrera. Este año, a causa de las obras del Topo, la han tenido que cambiar, haciendo coincidir la salida y la llegada en la Plaza Easo. A mi modo de ver, un acierto. La calle Easo ofrece la posibilidad de ubicarse en la salida sin molestar y pone difícil colarse en la carrera como sucedía antes. Por su amplitud y longitud, se puede estirar el pelotón de corredores. Elimina los giros y las estrecheces del barrio el Antiguo, con largos tramos rectos, como los dos pasos por el paseo de La Concha.

También el público sale ganando -y se notó- al poder ver a los corredores hasta dos y tres veces, como al paso por el hotel de Londres. Yo sentí más y mejor ambiente que nunca.

En cuanto a la organización, a mi modo de ver, ha mejorado notablemente. La entrega de dorsales fue muy ágil, a pesar de las colas; la animación musical en el recorrido estuvo bien; y la logística de la zona de salida-meta, en la plaza Easo, muy eficiente. Ese es el camino para consolidar la que, aparte de la B/SS, es la carrera más multitudinaria de las que se celebran en Gipuzkoa.

En el cuadro que sigue, vemos la evolución de los atletas clasificados, que da un salto de nada menos que el 16%.

2014
2015
2016
2017
2018
3.498
3.248
3.420
3.583
4.157

En el plano deportivo, tercera victoria del francés Pierre Urruty, a quien Imanol Cruz le dio más guerra de la que hubiera esperado. Tercero fue Ander Sagarzazu, otra vez en el podium, a la espera de subir alguna vez a lo más alto. Les vemos en la foto, de izquierda a derecha, a su paso por La Concha.

Repasando la relación de los primeros constatamos el gran nivel de la carrera y los magníficos tiempos conseguidos, en un circuito de 7,9 km, casi totalmente llanos. Es una prueba que se corre con una motivación especial.

En cuanto a la chicas, se impuso la internacional Marisa Casanueva, por delante de la bravísima Sara Alonso y la triatleta Helene Alberdi. Un podium de mucho nivel, del que se quedó fuera una habitual: la mediofondista Lorea Ayala. Quinta fue Nerea Egia, a la que hacía mucho tiempo que no veíamos por casa.

Esta es la relación de los 60 primeros y las 30 primeras.


P
HOMBRES
TIEMPO
MUJERES
TIEMPO
1
Pierre Uruty
0:23:42
Marisa Casanueva
0:26:56
2
Imanol Cruz
0:23:44
Sara Alonso
0:28:00
3
Ander Sagarzazu
0:23:57
Helene Alberdi
0:28:52
4
Kamel Ziani
0:24:03
Lorea Ayala
0:29:58
5
Pablo Salaverria
0:24:40
Nerea Egia
0:30:14
6
Gonzalo Fuentes
0:24:57
Laura Pérez Cantero
0:30:24
7
Hossain Kaanache
0:25:02
Leire López Dambolenea
0:31:33
8
Imanol Gonzalez Gete
0:25:08
Irati Lorza
0:32:10
9
Peru Alfaro
0:25:17
Maialen Pérez Markotegi
0:32:21
10
Julien Irigoy
0:25:47
Leire Urien
0:32:29
11
Jon Presa
0:26:01
Izaskun Combarro
0:32:35
12
Cédric Simovis
0:26:05
Maria Iturrioz
0:32:55
13
Iñaki Añorga
0:26:08
Maialen Illarramendi
0:33:16
14
Aitor Erregerena
0:26:14
Itziar Caballero
0:33:34
15
Ander Segurola
0:26:27
Edurne Azpitarte
0:33:16
16
Oscar Zalacain
0:26:28
Josune Díaz Caneja
0:33:37
17
Mikel Otaegui
0:26:39
Ana Megias
0:34:07
18
Unai Sagarzazu
0:26:40
Jasmina López Carmona
0:34:19
19
Vicent Pastor
0:26:43
Ruth García Rodríguez
0:34:03
20
Imanol Uranga
0:26:48
Maite Carrica
0:34:50
21
Iñaki Burgoy
0:26:48
Sonia Rodríguez Ibarra
0:34:52
22
Jon Lorenzo
0:26:51
Nerea Garmendia
0:34:36
23
Jon Trigueros
0:26:53
Marta Fernández Basterra
0:34:44
24
Marisa Casanueva
0:26:56
Edurne Sanjuan
0:35:21
25
Enzo Mostefusco
0:26:58
Mari Granados
0:36:08
26
Bruno Montefusco
0:26:58
Natalia Mendiluce
0:36:02
27
Eñaut Lasarte
0:27:02
Maria Artola
0:35:19
28
Ruben Cantero
0:27:10
Naiara Fernéndez Terrones
0:35:07
29
Eneko Portu
0:27:07
Corinne Butugnol
0:36:03
30
Joritz Etxeberria
0:27:12
Patricia Martin
0:36:34
31
Joseba Del Barrio
0:27:14
32
Imanol Ander Vicente
0:27:16
33
Iñigo Beldarrain
0:27:15
34
Pablo Juaristi
0:27:17
35
Iker Martínez
0:27:28
36
Mikel Larrea
0:27:31
37
Jesús Mari Altuna
0:27:39
38
Borja Agote
0:27:40
39
Igor Labaka
0:27:41
40
Jaime Ibañez
0:27:44
41
Aitor Arotzena
0:27:44
42
Iñigo Gajero
0:27:47
43
Puech Puech
0:27:50
44
Iban Verdugo
0:27:51
45
Jaime Arregui
0:27:52
46
Rafa Cabeza
0:27:50
47
Sara Alonso
0:28:00
48
Oier Apaolaza
0:28:04
49
Jon Saleta
0:28:07
50
Jerome Graciet
0:28:08
51
Endika Erregerena
0:28:07
52
Martin Larrañaga
0:28:10
53
Jon Daguerresar
0:28:13
54
Álvaro Calderón
0:28:13
55
Eneko Urkiola
0:28:13
56
Marco Rodrigo
0:28:17
57
Javier Fuentes
0:28:15
58
Pedro Avello
0:28:24
59
Gregor Wünsch
0:28:27
60
Aimar Jaca
0:28:28

Para los que corrimos en medio del pelotón, fue un placer disfrutar de la marea salmón que inundó/ocupó las calles de Donostia, hasta el punto de que, cuando pasamos por el hotel de Londres, a la vuelta, la cabeza de carrera ya había llegado a la meta... y faltaban por pasar más de dos mil corredores.

¡Ojalá! se consolide el nuevo recorrido y la 35 edición de la San Silvestre Donostiarra siga creciendo en cantidad de atletas y calidad de la organización.

martes, 1 de enero de 2019

Cuento de Año Nuevo

La última llamada del año la hizo a las 19:35 y fue a Guillermo. Antes había llamado a sus hermanas para felicitarles el año y para confirmarles que, un año más, no asistiría a la cena de Nochevieja y volvería a apagar el teléfono móvil.

Cuando recibió la llamada, Guillermo estaba poniendo la mesa de Nochevieja, mientras pensaba qué y cómo hacer para acostarse lo antes posible, tras pasar con la mejor cara por el trance de ver y escuchar por la tele las 12 campanadas en la Puerta del Sol.

Habían pasado casi dos meses desde la última llamada de Guillermo para felicitarle por su cumpleaños y pensaba que su amigo le llamaba para felicitarle el año, como acostumbrada hacer cada Navidad, gráficamente, con un christma muy especial, original y artesano, que le llegaba por correo ordinario, que había echado en falta.

No hubo tal felicitación, sino una propuesta: salir a correr juntos el 1 de enero de 2019, a las 6:00. La idea le tentó a Guillermo, pero hizo cuentas. Se había levantado a las 4:15, estaba muerto de sueño, le esperaba una pesada cena de Nochevieja y difícilmente se acostaría antes de la una de la mañana. Ya tenía una edad y para activarse necesitaba, como mínimo, una hora, por lo que tendría que levantarse a las 5:00, tras dormir, como mucho, cuatro horas.

En unos pocos segundos, analizó la situación y rechazó la invitación, no sin sentir una sala envidia por su amigo, que se acostaría pronto, sin cometer excesos con la comida ni con la bebida, y evitaría el bochornoso espectáculo de cada Nochevieja: las 12 uvas, los brindis, los besos impostados, las llamadas de teléfono, los whatsapps, los cohetes; y un largo etcétera de buenismos que apenas sobrevivirían unas pocas horas, hasta el que el 2 de enero de 2019 nos devolviera a todos a la cruda realidad.