martes, 14 de abril de 2015

Trampas en el solitario

Mohamed Marhoum, atletaAyer anoche, a las 23:31, Maitane Guerrero me mandaba este mensaje, después de leer el post que acababa de publicar sobre la Legua de Lekunberri: '... Una corrección. En Kirolprobak han actualizado mi tiempo real: 22:46, parece ser que por una confusión en el número de dorsal me dieron el tiempo del 114 (21:49) y ayer les escribí para corregirlo, hoy todavía dudaban de mi insistencia pero les he enviado una foto del último kilómetro donde corría por detrás del chico con dorsal 17; los números no cuadraban... No es que tenga mayor importancia, pero una marca cuando es propia sabe mejor, para la otra seguiremos entrenando.'

La prensa de hoy nos ha vuelto a dejar mal cuerpo al anunciarnos la suspensión cautelar de Mohamed Marhoum, campeón de España de cross, tras dar positivo en un control practicado por la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD). Una vez más la lacra del doping sacude al atletismo.

Tratando de hacer un ejercicio de empatía -muy difícil porque mis circunstancias personales están muy alejadas de las de este joven atleta- me queda la duda de cómo se tiene que sentir alguien que consciente y voluntariamente hace trampas para alcanzar unas marcas, unos títulos, unas recompensas económicas y unos reconocimientos que sabe que sin el atajo del doping no hubiera podido conseguir.

La crisis de valores que padecemos, con la ausencia de principios sólidos, el desprecio del fair play y la imagen de tantos ídolos de barro para cuyos seguidores el fin justifica los medios está, para mí, en el origen del comportamiento de estos atletas.

Siento compasión por ellos porque se hacen a sí mismos trampas en el solitario.

¡Ah! y chapeau! para Maitane.

lunes, 13 de abril de 2015

27. Lekunberriko Legoa

Maitane Guerrero en una de las cuestas
La legua (proveniente del latín leuca) es una antigua unidad de longitud que expresa la distancia que una persona, a pie, o en cabalgadura, pueden andar durante una hora; es decir, es una medida itineraria (del latín, iter: camino, periodo de marcha). Dado que una persona recorre normalmente a pie una gama de distancias, la legua se mantiene en esa gama, pero según el tipo de terreno predominante en cada país o según la conveniencia estatal, la palabra legua abarca normalmente distancias que van de los 4 a los 7 km.

La legua de Lekunberri mide 6.040 metros, de lo que deducimos la larga zancada de sus habitantes. Consiste en ir de un mojón a otro y en volver, como lo hacían los korrikalaris de antaño. Es decir; salida en Lekunberri, ascensión al puerto de Azpiroz, viraje a la altura de la casa de los Cia y vuelta a Lekunberri (Carretera NA-130).

Ayer se celebró la 27ª edición de la carrera, que se adjudicó Marcos Yaniz, campeón navarro de cross, en 19':13", por delante Antonio Etxeberria (19:17), ganador en 2010 y 2012. El ganador del año pasado, Oscar Primo (20:13) fue cuarto y Eneko Garin (20:29) sexto. Noveno llegó Aitor Etxeberria (21:00), a quien hace tiempo que no veíamos correr y de quien esperamos que confirme el salto de calidad que apuntó el año pasado.

Siguiendo la clasificación, vemos a Aritz Garin (19º en 21:39) y Mitxel Cuadrado (33º en 23:21). No faltó Emiliano Martín Moro (27:31), que no puede pasar un fin de semana sin su ración de competición.

Foto de familia de los ganadores
Entre las chicas, magnífico duelo entre las rivales y sin embargo amigas Ana Ollo (21:44) y Maitane Guerrero (22:46), recién vuelta de sus vacaciones por Andalucía, con Lourdes Colomo (24:13) en tercera posición. La veterana Rosa Luena (29:22) fue una de las 15 chicas clasificadas, que representan un 17% del total de los 88 atletas que completaron la carrera.

Esa participación mejora las de 2014 (71), 2013 (56) y 2012 (87), pero se queda en la mitad de los 173 de 2009. ¿Quién se anima a probarla en 2016?

domingo, 12 de abril de 2015

Abril = Maratón

El keniata Mark Korir ganando en Paris
Anticipándose a los 2 Majors de Boston (lunes 20) y London (domingo 26), 4 grandes ciudades europeas has celebrado hoy su maratón.

El más clásico, Rotterdam, ha visto cómo el etíope Abera Kuma (2:06:46) se ha impuesto en la 35ª edición, por delante del keniata Mark Kiptoo (2:07:20), bien conocido por nuestra tierra. La japonesa Asami Kato (2:26:30) ha sido la primera chica. Entre los 30.000 participantes el irundarra Iñigo Eseverri, que ha hecho marca personal: 2:52:07, corriendo muy regular a ritmos por debajo de 4:05, para terminar muy entero.

50.000 atletas se han echado a las calles de Paris, donde Mark Korir, a los 30 años, ha conseguido una gran victoria, haciendo marca personal: 2:05:49; y superando a atletas con mejores credenciales. Su compatriota Luka Kanda  y el etíope Seboka Tola le han escoltado en el podium. Las también etíopes Meserat Mengitu (2:23:26) y  Amana Gobenay han liderado entre las chicas. Tercera ha sido la keniata Visiline Jepkesho.

En Viena han sido 42.000, con victoria para el etíope Sisay Lemma (2:07:31) muy por delante del segundo, el keniata Duncan Koech en 2:12:14. La suiza Maja Neuenschwander (2:30:09) se ha impuesto en un apretado final a las keniatas Esther Chemtai (2:30:19) y Caroline Chepkwony (2:30:36). 

Y gracias a Shanti Jiménez he tenido noticia del maratón de Milán, que ha celebrado su 15ª edición, con victoria y gran marca del veterano atleta keniata, de 41 años, Kenneth Mungara que ha batido el record del mundo M40 del mexicano Andrés Espinosa (2:08:46).

Segundo ha sido Cyprian Kotut, hermano de Martin Lel, múltiple ganador de los maratones de London y New York. Entre las chicas, ha ganado la también keniata Lucy Karimi con 2:27:35.

Definitivamente, abril es sinónimo de maratón. Y yo me pregunto si alguien por aquí se lo ha planteado. ¿Es mejor el último domingo de noviembre que el segundo domingo de abril?

sábado, 11 de abril de 2015

Eneko Agirrezabal 30':32",92 en 10.000 metros en Huelva

Eneko Agirrezabal por delante de
Yeray Varela en la concentración de
fondistas de Semana Santa en Segovia
Hace un año, el 29 de marzo de 2014, en Lisboa, escenario del Trofeo Ibérico y a la vez Campeonato de España de 10.000 metros, Eneko Agirrezabal consiguió bajar de 30 minutos: 29:51,64, mejor marca de este siglo de un atleta gipuzkoano en una distancia en la que estamos lejos de los mejores.

Esta tarde, se presentaba en la misma competición, en Huelva, en una carrera pasada por agua, para intentar mejorar esa marca. Ha corrido la serie A, después de que en la serie C se clasificaran 25 de los 28 atletas participantes y en la serie B, 26 de 32.

La serie A ha terminado con 19 atletas clasificados y 5 abandonos, entre ellos el navarro Javier Nagore, a quien quizá la temporada se le ha hecho pelín larga y a partir de ahora se enfocará en los 1.500 metros. Fondo no le va a faltar.

Se ha impuesto Antonio Abadia, con una buena marca para los tiempos que corren en el fondo español: 28:19,38. Quizá lo más destacado haya sido el tiempo del joven aragonés Carlos Mayo, de 19 años: 28:53,95.

El extremeño Ricardo Rosado, de la Real Sociedad, ha sido décimo con un buen tiempo: 29:22,56.

Poco sé de la carrera de Eneko,aparte de su tiempo: 30:32,92 y su puesto 18º. Para mí, que he corrido algunos diez miles en pista, sólo acabar la carrera -y más cuando sabes que estás lejos de tu objetivo- tiene un gran mérito.  

¿Hurrengo saoia noiz, Eneko?

viernes, 10 de abril de 2015

¿Por qué estar federado?

Entre personas adultas, pocos deportes tendrán tantos practicantes como el running, entendido en un amplio abanico que va desde quienes dominan las carreras populares hasta los que las cierran e incluso los que ni siquiera compiten y corren por el simple placer de correr. En el caso de Gipuzkoa, podemos hablar de decenas de miles de corredores/runners. Y sin embargo, pocos más de mil están federados, incluyendo cadetes, juveniles y juniors.

En el extremo opuesto nos encontramos con federaciones como la de Montaña, que sólo en Gipuzkoa cuenta con más de 14.000 montañeros federados.

¿Qué ventajas tiene estar federado? Como dirían los ingleses: ‘Whta’s in it for me? Os diré las razones por las que yo, que nunca he sido un atleta de primer ni de segundo nivel, decidí federarme, con más miedo que vergüenza, hace 25 años, cuando ya no era ningún niño.

La primera era que quería tener marcas oficiales, más allá de mi tiempo en la Behobia. Para ello, hay que correr en la pista y conseguir que esa marca cuente con el aval de un juez. Empecé en el ya desaparecido Laister, de donde pasé al Atlético San Sebastián, que me ofrece la segunda ventaja: informa-ción de campeonatos, com-peticiones, rankings, acti-vidades sociales, etc.

Estar federado te permite participar en todo tipo de competiciones organizadas por las Federaciones provinciales, autonómicas, nacionales o internacionales: Cross, Pista Cubierta, Pista al Aire Libre. En el caso de los atletas veteranos, tenemos un amplio abanico de campeonatos y pruebas de libre participación, con las que rápidamente podemos amortizar el coste de la licencia.

El acceso a las pistas de Anoeta y al Velódromo es mucho más barato que con la Kirol-Txartela.

También contamos con un seguro que tengo la suerte de no haber utilizado nunca.

¿Y qué cuesta estar federado? Suponiendo que estemos hablando de atletas seniors o veteranos, fijaos esta tabla:

Atleta
Licencia Autonómica
Licencia Nacional
Senior
66,50 € al año
114,50 € al año
Veterano
74,50 € al año
122,50 € al año

Además, dependiendo del club, te pueden financiar todo o parte de esa cantidad. Si no quieres ser de ningún club, te puedes federar como atleta independiente.

Tasio Gómez, en Elgoibar
Dentro de nada, comienza la temporada al aire libre, con jornadas de libre participación, abiertas a cualquier atleta federado, sin marcas mínimas requeridas, y Campeonatos de Gipuzkoa, Euskadi, etc. en los que sí se pueden pedir marcas mínimas, dependiendo del número de atletas admitidos en cada prueba.

Es una oportunidad de probar algo distinto del asfalto y las carreras de fondo. Puede que más de uno descubra que su distancia no es el maratón, sino los 800 o los 1.500 metros; y se sorprenda al notar un hormigueo en el estómago que nunca había sentido antes.

Muchos de los atletas –sin adjetivos- que seguís este blog haríais un papel más que digno en la pista. Os animo a federaros, convencido de que disfrutaréis de la experiencia y tendréis nuevas metas por la que seguir entrenando.

jueves, 9 de abril de 2015

Ni keniata naiz

Hoy hace una semana...

‘El pasado Jueves Santo, 148 jóvenes universitarios fueron asesinados en Garissa (Kenia), víctimas de una violencia sectaria, despia-dada y cruel. Nada más alejado de la barbarie criminal que la universidad, donde se busca con profun-didad y con rigor la verdad, para contribuir a través del saber, la investigación y la ciencia a mejorar la vida humana. La universidad es el ámbito para desarrollar conciencias ilustradas, para ejercer la libertad responsable de la palabra y  el diálogo respetuoso, para promover la justicia y el progreso en nuestras sociedades.’ Son palabras extraídas de una publicación de las Universidades Jesuitas.

Qué diferente el tratamiento mediático y político de esta noticia, si los comparamos con el del reciente accidente del avión de Germanwings o con la masacre igualmente sectaria, despiadada y cruel del semanario Charlie Hebdo, que se saldó con 12 muertos. Sin conocer el detalle y filiación de los fallecidos, apostaría a que todos o la inmensa mayoría eran de raza blanca.

Los estudiantes abandonan la Universidad
Garissa, al oeste de Kenia, a unos 200 kilómetros de la frontera con Somalia, cuando la prensa occidental y la ayuda de emergencia aban-donen la cuidad, quedará a merced de un nuevo ataque en el marco de la estrategia yihadista, una vez que la mayoría de estudiantes está huyendo de esa universidad. Estudiantes que no pertene-cen a las clases acomodadas de Kenia –alumnos de universidades europeas o americanas- sino que son hijos de unos padres que con mucho esfuerzo están financiando sus estudios a costa de sacrificar al resto de sus hermanos.

¿Os imagináis que eso mismo hubiera pasado en una universidad europea o americana? Para empezar, es inimaginable que los asaltantes hubieran podido actuar con la facilidad con la que lo hicieron. Y para terminar, la reacción internacional, mediática, política y ciudadana hubiera sido mucho más contundente.

Qué hueca me suena la Declaración Universal de Derechos Humanos cuando dice en sus primeros artículos:

1.  Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
2. Toda persona tiene los mismos derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición…
3.   Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Por eso, sabiendo que no soy nada original y seguro de que me saldrá gratis, he titulado así este post: Ni keinata naiz.

miércoles, 8 de abril de 2015

Ofrenda a la tormenta

Decía en el post de ayer que, para mí, El umbral de la eternidad no llegaba al nivel de sus predecesoras en la trilogía The Century de Ken Follet. Y digo hoy que Ofrenda a la tormenta mejora las dos novelas que la precedieron en la trilogía del Baztán: El guardián invisible y Legado en los huesos, un fenómeno editorial que se ha expandido por más de 30 países, obra de una autora hasta ahora desconocida: Dolores Redondo.

Apoyado en un personaje potentísimo, la inspectora Amaia Salazar de la policía foral de Navarra, su entorno familiar y el valle del Baztán, que envuelve con su bruma una sucesión de crímenes tan misteriosos como espantosos, la autora despliega sobre la mesa las piezas un puzzle que nos engancha desde la primera línea, atrapando nuestro interés y robándole horas a nuestro descanso.

Ofrenda a la tormenta exige haber leído las dos novelas precedentes para ubicar correctamente la trayectoria y los perfiles de todos sus personajes, que se van difuminando para engrandecer el de Amaia Salazar, que se nos presenta con todas sus aristas, su determinación, sus miedos, sus debilidades, su intuición y sus métodos, que chocan en un entorno tradicional y poco permeable salvo para acoger las tormentas de agua y nieve que se suceden en los coletazos finales de un invierno en el que las fuerzas oscuras del mal parecen decididas a impedir la llegada de la luz.

Dolores Redondo
Personajes que desaparecen, muertes misteriosas sin un patrón común, técnicas de investigación dignas del CSI, pistas sueltas que apuntan en distintas direcciones…

No voy a seguir para no desvelar el desenlace de una magnífica novela negra ambientada muy cerca de aquí, de lectura imprescindible para los amantes del género. Quien haya leído las dos primeras, seguro que, como yo, ya ha leído esta tercera.

Quien no haya leído ninguna tiene la suerte de poder leer las tres seguidas. Seguro que las devora.