Y nos dieron las
diez y las once,
Las doce y la una y
las dos y las tres
…

Corrimos después de
terminadas las pruebas oficiales, porque los jueces no nos dejaran participar
en la Reunión de Fondo de la Federación Vasca de Atletismo, que se programaba todos los años, al principio de la primavera, una vez terminada la temporada de Cross. Nuestras
marcas de referencia superaban los 35’ y el argumento en el que apoyaron su
decisión es que íbamos a ser doblados por todos los demás atletas, y por
algunos más de una y más de dos veces.
Para que nos
hagamos una idea de cómo han cambiado las cosas en 25 años, tomaron la salida
32 atletas, de los que 5 se retiraron. Los 8 primeros bajaron de 30’ y ganó Diego García (29:13.8) por delante de Joxe Apalantza (29:20.8).
No recuerdo cuántos
nos quedamos fuera, éramos bastantes, pero lo que sí recuerdo es que al menos
tres: Juan Pedro Giraldo, Iñigo Otxoa y yo decidimos correr fuera
de programa. Estábamos en forma, habíamos preparado la prueba y difícilmente
íbamos a tener otra oportunidad como esa.

Hoy en día no
tenemos a nadie del nivel de Diego
García o Joxe Apalantza, pero sí
muchos atletas capaces de bajar de 35’, 34’, 33’, 32’… Para ellos va la
pregunta: ¿Os animaríais a correr un diez mil en pista?
No hay comentarios:
Publicar un comentario