viernes, 22 de agosto de 2014

La urna rota


Seis profesionales cuyas edades oscilan entre los 26 y los 37 años, que trabajan en sectores muy diferentes, como el ámbito académico, la comunicación o la consultoría y firman como Politikon, han publicado La urna rota. La crisis política e institucional del modelo español, un ensayo que en apenas 200 páginas, repasa los problemas de la política y de la clase política española, proponiendo algunas soluciones muy abiertas pero que, como ellos argumentan, no son un recetario, sino poner a disposición del lector sus conocimientos en ciencias sociales.
Publicado en mayo de este año, justo antes de las elecciones europeas, anticipa, sin citarlas, la aparición de alternativas como Podemos y advierte del peligro de organizaciones minoritarias, pero muy bien organizadas, cuyo único objetivo es alcanzar el poder. Es un ensayo de lectura fácil, que ayuda a entender cómo funcionan las instituciones y los partidos políticos.
Dedican la primera parte del libro a hacer un diagnóstico básico de las principales deficiencias institucionales de España: partidos y élites mediocres, el sistema electoral, la corrupción y la falta de control, agravados por la burbuja inmobiliaria.
En la segunda parte, ofrecen un abanico de posibles soluciones, que van desde cambiar las élites y los procesos de selección dentro de los partidos, hasta reformas de la ley electoral, mayor transparencia y control de la corrupción y una mayor implicación de la sociedad civil, con políticas públicas basadas en evidencias.
Cuestionan que exista algo que se pueda identificar con un ‘interés general’, toda vez que cualquier sociedad, por su propia naturaleza, es plural, compleja y conflictual, es decir, fuente de conflictos. Ningún sistema político sirve para construir consensos allí donde no existen; por lo que se trata de buscar soluciones entre las diversas alternativas, muchas veces antagónicas.
Defienden la democracia representativa contra sistemas en los que mayorías simples o minorías extremistas urtraorganizadas puedan imponer su agenda política y sus ideario a todos los ciudadanos.
Terminan con un mensaje optimista. Las instituciones pueden cambiarse si los ciudadanos así lo queremos. Y podemos tener líderes distintos, con competencias y comportamientos diferentes a los que conocemos.

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