
Hace un año, cuando hicimos obra en casa y tuvimos que vaciar los armarios, tiré decenas de camisetas, que apenas habría usado, que había recibido en la bolsa del corredor de alguna de las centenares de carreras en las que he participado desde aquella primera B/SS de 1986.
Hay carreras que han optado por otros regalos. Por ejemplo, los Donostiarrak han probado con toallas, mochilas y, este año, por una camiseta de tiras, distinta de la habitual T-shirt.
Para las organizaciones, la camiseta supone un coste, no pequeño, que, obviamente, encarece la inscripción. Mi duda es en qué medida esa camiseta incorpora valor y/o es valorada por los atletas a la hora de hacer la inscripción y me pregunto si aceptarían prescindir de la camiseta a cambio de que esa inscripción fuera más barata.
También me pregunto -y seguro que se lo plantean muchos organizadores- qué otro regalo/obsequio/recuerdo podría sustituir a la camiseta.
Abrimos el debate.
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