
Como conozco
realidades más prosaicas, en las que mal llamados voluntarios realizan labores
semejantes, aunque con mucha menos dedicación de tiempo y actitud, a cambio de
una retribución, le pregunté si percibían algún tipo de remuneración por ese
trabajo. Su respuesta fue: ´Los socios no
cobramos nada.’ Así parece que debe ser ¿verdad? Si uno es ‘voluntario’ es
que hace algo por su propia voluntad o deseo, sin esperar nada a cambio. Así he
actuado yo en las muchas ocasiones en las que me ha tocado estar vigilando
algún cruce, repartiendo dorsales, en un avituallamiento, etc. Gratis et amore.
![]() |
Mikel Albeniz en el centro |
Creo que estamos
educando mal a nuestros jóvenes cuando necesitan un estímulo económico por
hacer algo que puede resultar incluso divertido –yo me lo paso fenomenal cada
vez que me toca, lo mismo que cuenta Mikel- y que les ayuda a adquirir la condición de ciudadanos.
Ese interesado y
parco mercantilismo de los mal llamados voluntarios, me resulta más chocante en
el deporte no profesional, que históricamente se ha sostenido gracias a la
contribución desinteresada de directivos, técnicos, aficionados y seguidores,
como esa treintena de voluntarios de verdad que aparecen en la foto.
Eskerrik asko!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario