
Dos minutos y medio después, sacó el tazón del microondas, le echó una cucharada sopera de Ricoré y le dio cien vueltas, mientras observaba a Asier, que ya había colgado el teléfono y le ofrecía un paquete de galletas de avena. Había es sus ojos una expresión de asombro y sorpresa, como si acabara de descubrir algo. Y no tardó en soltarlo.
- ¡Joder! ayer Iker y yo estuvimos viendo Sexo, mentiras y cintas de vídeo ¿te suena? -Inés negó con la cabeza, mientras sorbía la leche- Te veo igualita a Andie MacDowell, la prota de la peli: los mismos pelos, las mismas facciones, la misma camiseta...
- ¿Andie MacDowell? ¿La pija de Cuatro bodas y un funeral? ¡Anda, no me jodas!
- La misma, sí, pero con algunos años menos y mucho menos sofisticada. La tienes que ver.
- Para pelis estoy yo. Menuda noche me han dado en el hospital. Me voy a la cama. ¡Ah! y no hagáis mucho ruido con la bici... ni con lo demás. ¿A quién le toca hacer la comida?
- Perdona, Inés, es que flipo con el parecido ¿Cómo van las cosas por arriba?
- Mal, bastante mal, nos falta material, estamos cayendo como moscas y los pacientes que entran están acojonados. Está siendo muy duro y yo también tengo miedo de contagiarme... y de contagiaros a vosotros. Tenemos que hacer una buena limpieza. En condiciones normales, yo puedo ser la más desordenada de los cuatro, pero debemos tener mucho cuidado con... Por cierto, hoy entraré a trabajar a las diez de la noche ¿a qué hora puedo usar el rodillo? Prefiero por la tarde. ¡Ah! y cada vez que lo usemos, tenemos que pasarle un trapo con alcohol. El domingo fui detrás de Rubén y estaba lleno de sudor.
- Ahora que hablas de Rubén, se fue ayer por la tarde. Ya sabes que le habían echado del curro y se ha vuelto a Tudela, sin idea de volver. Tenía pagado el trimestre. Ya se lo ha dicho a los caseros. ¿Conoces a alguien que pudiera estar interesado en alquilar su habitación? Antes de que nos metan un desconocido... ¡Ah! y la comida me toca a mí. Lentejas ¿Te mola?
- ¿Se ha ido Rubén? Pues nos hemos quedado sin Netflix.
- ¡Ostras! No me había dado cuenta. Vete tranquila a la cama. Esta mañana, en cuanto tenga un rato, me doy de alta, que estoy viendo La casa de papel y está guay.
- ¿Se ha ido Rubén? Pues nos hemos quedado sin Netflix.
- ¡Ostras! No me había dado cuenta. Vete tranquila a la cama. Esta mañana, en cuanto tenga un rato, me doy de alta, que estoy viendo La casa de papel y está guay.


Se levantó de la silla y, en vez de ir a la ducha, se cambió de ropa. Se puso la de la víspera, que iba a echar a lavar: un slip, una camiseta, unos calcetines blancos, un vaquero gris, una sudadera roja, unas New Balance azules con el logo gris y una gorra azul marino. Calculó que Bahir tendría una talla menos que él y metió en una mochila los vaqueros más prietos que tenía, una camiseta y una sudadera.
- Bueno, Andie, digo, Inés, tengo que salir a buscar a un alumno en apuros. Nos vemos en la comida y felices sueños.
Le guiñó un ojo, cargó con la bici escaleras abajo y fue a buscar al chaval.
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